-
50.3 Sábado 23 de Mayo
Fecha: 05/07/2021, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Albany, Fuente: CuentoRelatos
... que tengo más cerca de mi boca. Al fin descansamos y acaricio con mi mano su barba después de ducharnos y tumbarnos para dormir unas horas. -La semana que viene llegará tu madre, tenéis mucho trabajo que hacer, ¿quieres que venga unos días para ayudaros? –sus dedos se deslizan con suavidad por mis pectorales haciendo círculos alrededor de las aureolas de mis tetas. -Quiero que vengas, pero no es necesario, mi madre recogerá lo que tengamos que enviar a España, y ahora vamos a dormir. –paso mi brazo por encima de su vientre y coloco mi pierna sobre las suyas y voy cayendo en el dulce sueño de su compañía. ------------------------------------------- Gonzalo cada día está mejor preparado para correr, el largo camino hasta el parque deHenri Matisse me lo ha hecho ejecutar a toda máquina, va unos metros delante de mí y acelero el paso para alcanzarle y pedirle que baje el ritmo. -Vamos a camina un poco, me tienes agotado. –me apoyo en su brazo y no tiene más remedio que atender lo que le pido. Pasamos por el puente que cruza el Boulevard Pasteur hasta meternos en el cementerio del Este y allí volvemos a correr hasta el final del mismo, hacemos la vuelta por calles diferentes entre tumbas. Ahora está verde y florido, la nieve lo cubría no hace mucho tiempo y para mi resultaba entonces más bonito. -Estás hecho un flojeras, ¿quién lo iba a decir de ti? –se burla de mí y lo compensa abrazando mis hombros y dejándome hacer el recorrido hasta la catedral ...
... andando. Durante el tiempo que hemos estado corriendo han preparado la habitación, cuando entramos recibe una llamada por el móvil. Adivino que se trata de Jean por lo le oigo decir. Se sienta en una butaca y me arrodillo ante él para quitarse el calzado y los calcetines, se los acaricio y los beso, comienza a moverlos dándome pataditas para que le deje tranquilo, me parece que la conversación va a ser larga, me voy al baño para ir afeitándome mientras termina. Tengo que volver a buscarle porque no termina de hablar y cuando me ve aparecer me hace señas de que van a terminar, me acerco a él y hablo al teléfono que intenta tapar con su mano. -Jean, déjale que se duche. –lo grito para que el sonido le llegue. Le escucho entrar cuando estoy debajo del agua que cae en forma de lluvia, sin fuerza, envolviéndome en una nube de agua vaporizada. -Está con su padre en la ciudad, le ha traído para que pase el fin de semana con su amigo Denis, y no entiende algunas de las instrucciones que acompañan al avión. –habla disculpándose por el retraso y le abrazo para pasar mis enjabonadas manos por su espalda. Será un papá maravilloso cuando tengamos nuestros hijos. Cuando nos estamos vistiendo continúa explicándome. -Iremos a comer donde Martine el amigo de Evans, he invitado a los muchachos, así tengo tiempo para hablar con Jean de ese manual, espero que no te disguste. –sabe que no me molesta, incluso me sonríe sabiendo que me gustará estar con ellos un rato, pero me le ...