1. Celina


    Fecha: 06/07/2021, Categorías: Incesto Autor: Tu Pirata Soy Y, Fuente: CuentoRelatos

    ... nunca he estado con un hombre maduro — respondió.
    
    —Tranquila, prometo ir suave si así lo deseas —. A todo esto, ya había tomado sus manos y sentía cómo temblaban. Ella solo alcanzaba a decir, “no sé, es que me da miedo”.
    
    —No te preocupes Celina, yo nunca te lastimaría ni te obligaría a hacer lo que no deseas.
    
    Ya para entonces yo acariciaba sus brazos y estaba más cerca de ella. Cosa que aproveché y le robé un beso. Ella se sorprendió y dijo —Alberto por favor no. Yo ya había puesto toda la carne en el asador, así que… para tras ni para tomar impulso…—Tranquila Celina sabes que me gustas mucho y te quiero porque has sido mi apoyo todo este tiempo y ahora te deseo como mujer.
    
    —… por favor no sé qué decir, tengo miedo —dijo ella, mientras yo nuevamente le robaba otro beso, esta vez más intenso y pudo comprobar cómo Celina bajaba la guardia y ya no mostraba resistencia. Nos ponemos de pie y la pego hacia mí y le plasmo otro beso, esta vez es más intenso, mientras acaricio su espalda. Ella suspira y siento que su respiración se acelera un poco. Sin darle espacio a arrepentirse me pongo en su espalda y beso su cuello. Celina tiembla y me dice: —ya para por favor… Yo hago caso omiso, sigo besando su cuello mientras la sujeto del vientre. Ya Celina comenzaba a disfrutarlo, pues movía su cabeza y su respiración estaba acelerada. Sentía cómo temblaba. Yo estaba pegado a su espalda y ahora acariciaba su vientre por encima de la ropa y le decía al oído que es muy hermosa y ...
    ... que la quería más que una amiga. Ella solo respiraba más fuerte e hizo algo que no me esperaba, tomó mi mano y la puso sobre su seno. Yo comencé a acariciarlos y ella movía sus caderas. Yo me había apoderado de sus senos sin aún quitarle la ropa. Sin pedirle permiso, suelto la correa de su pantalón y lo desabrocho y meto mi mano…ella asustada dice —nooooo… y pude comprobar con mis dedos lo mojado que estaba su sexo…. Y lo acaricié mientras ella gemía, y apagué su gemido con un beso profundo, así de lado como estaba yo. Celina ya estaba entregada a mí, los movimientos de su cadera estimulados por mis caricias me lo decían. Como un rayo, le bajo el pantalón y desabroché su blusa para poder acariciar sus senos. Ella me ayuda quitándose el sostén mientras yo bajo suavemente sus panties.
    
    Para entonces ya Celina era otra, había perdido la vergüenza de desnudarse frente a mí y yo ya era otro dispuesto a hacer lo que sea por poseerla.
    
    Allí estaba yo, con la chica que tanto me gusta desnuda y a mi merced. Ni corto ni perezoso me desnudo a la velocidad del rayo. Mi pene ya estaba en su punto motivado por la escena del hermoso cuerpo desnudo de Celina. Ella sintió algo de vergüenza al verme desnudo. Yo en cambio le atraigo hacia mí y le digo: —Dios eres tan hermosa Celina. Plasmo otro beso en su boca, bajo por su cuello y llego a sus senos, los cuales beso. Acaricio con mi lengua sus pezones y los succiono suavemente mientras Celina gemía: —ayy Dios que rico… A todo esto, sigo ...