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Celina
Fecha: 06/07/2021, Categorías: Incesto Autor: Tu Pirata Soy Y, Fuente: CuentoRelatos
... sentido en su vida. Luego cambiamos de posición y ella se sentó de espaldas hacia mí. Cosa que aprovecho para masajear sus senos y besar su cuello y oreja y decirle al oído cosas bonitas y otras sucias, por qué no, jejeje. Al cabo de un rato, vuelvo a sentarla frente a mí y la levanto en peso y ella se sujeta a mi cuello y rodea mi cintura con sus piernas. Le apoyo contra la pared y comienzo unas embestidas más fuertes, cosa que la enciende más: —… más duro papi dale dale papi —decía. Yo estoy fuera de control, el placer es inmenso y esta mujer me está enseñando lo que es el sexo sin condiciones ni pudor. Esta debería ser la muerte más dulce que se puede experimentar en el mundo, pienso yo. En un momento dado, le digo: —… amor ya no puedo más… estoy a punto de venirme… —Sí papi vente dentro de mí, quiero llevarte dentro, yo me tomo la píldora, pero papi no te salgas por favorrrrrr —me sorprendió su petición. Oírla decir eso, fue la gota que derramó el vaso, yo ya estaba a punto de venirme y mis embestidas y mi ...
... agitación se lo hicieron saber. Ella apretó más sus piernas para no dejarme escapar y en un minuto, Dioosssssss deje salir todo lo que llevaba en mis testículos. Celina lo sintió y así me lo hizo sentir con un beso que acalló mis bramidos de toro enfurecido. Fueron varias estocadas hasta que quedé yo diría que vacío. Nos tomó un par de minutos normalizar la respiración, pero cuando saqué mi pene, pude notar que mi semen salía de su vagina. Ella sonrío con cara de triunfo, me había hecho en ese momento el hombre más feliz del mundo. Yo la besé y la estreché contra mí, quería meterla en mi piel. Luego de esto, nos quedamos sentados y ella en mi regazo parecía como una beba que busca cobijo. Luego nos vestimos y nos preparamos para salir. Cerré el local y me dirigí a llevarla a su casa. En el camino a su casa, detengo en auto, y le digo a los ojos: —Celina, quiero más…. Ella sonríe y se lo piensa y me dice —… está bien Alberto vamos. Y tomamos rumbo hacia un motel donde nos esperaba una cama grande, Pero esa es otra historia que viene pronto.