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El calvario de Luciana
Fecha: 27/07/2021, Categorías: Sexo con Maduras Autor: señoreduardo, Fuente: CuentoRelatos
... en La Horqueta, que como sabés es una zona carísima. En suma, Lu, que nos puede quedar mucho dinero y tu porcentaje será muy, muy, muy interesante. Luciana había escuchado toda la exposición de la dueña muy atentamente, pero con la vista baja, porque Graciela no había dejado de mirarla fijamente y ella sólo pudo resistir esa mirada apenas unos pocos segundos. Sabía que la dueña estaba casada con un ingeniero y tenía dos hijos veinteañeros, pero eso no la tranquilizaba ni mucho menos, porque bien podría tratarse de una mujer bisexual o, cuanto menos, que estuviera sintiendo deseos de probar. -Bueno, ¿qué me decís? –le preguntó Graciela sacándola de sus elucubraciones. -Sí, sí, claro que… que me interesa el asunto. –contestó tratando de recomponerse. -Bueno, fantástico. Yo ya arreglé con esta mujer que la visitarás mañana por la mañana, en tu horario de trabajo, a las 11 de la mañana. Aquí tenés los datos. –y le extendió una tarjeta en la cual Luciana leyó el nombre y el apellido de la clienta: Emilia Martínez Olascoaga, la dirección de la casa y un teléfono. Luciana tomó la tarjeta y dijo: -Bueno, supongo que lo de siempre, ¿cierto?, le taso la mansión y que me explique con la mayor claridad posible qué tipo de departamento quiere. -Exacto, queridita. Conocés perfectamente tu trabajo, así que estoy segura de que llevarás esto a buen puerto. -Gracias, arquitecta. ¿Algo más? –preguntó la joven. -Sólo que estás especialmente bonita esta mañana. –fue ...
... la asombrosa respuesta que la hizo enrojecer. -Murmuró un “gracias” y salió turbadísima de la oficina, mientras la dueña la seguía con la mirada a través de la ventana que le permitía ver todo lo que ocurría en la recepción. -¿Pasa algo? –quiso saber Rolando apenas ella se sentó a su escritorio. -No. No, claro que no. ¿Por qué me lo preguntás? -Es que te veo como nerviosa. No sé… -No. No pasa nada. Debe ser ansiedad. Es que la arquitecta me encargó una operación importante. Una venta y una compra simultáneas y con mucha plata dando vueltas. -¡Ah, mirá vos! ¡Cuánto hace que no ligo yo algo así! -Bueno, ya te va a tocar. –lo consoló ella y sacó de uno de los cajones algunos papeles que fingió analizar para librarse de la conversación. Le preocupaba ese avance de Graciela. Nunca la había piropeado. Habían sido sólo miradas. Miradas muy sugerentes, sí, pero sólo miradas. En cambio eso de “estás especialmente bonita esta mañana” era ya muy peligroso. No era lesbiana y eso de ser cortejada por una mujer no le caía nada bien y para colmo esa mujer era su jefa y si seguía avanzando y ella la rechazaba, ¿qué iría a pasar con su trabajo? Movió varias veces la cabeza a derecha e izquierda, como tratando de expulsar de su mente esos pensamientos y procuró evadirse mirando el archivo de clientes en la PC, a la espera de que hubiera algún asunto pendiente al cual abocarse. ………………… A la mañana siguiente el despertador sonó a las ocho y su primer pensamiento ...