-
UNA HISTORIA DE ODIO… UNA HISTORIA DE AMOR (3)
Fecha: 29/08/2021, Categorías: Incesto Autor: Barquidas, Fuente: SexoSinTabues
... Eusebio… Sí lo sabes… Otra cosa es que no quieras saberlo… Que te de miedo la respuesta… Que te de miedo saberlo, afrontarlo… Pero saberlo, lo sabes… Ten valor, hijo… Afróntalo… Mira en ti, y acepta lo que encuentres… Que no te de vergüenza reconocerlo… No te sientas mal por eso…que no pasa nada, amor; no pasa nada… Soy mamá, y cómo me voy a sentir avergonzada, mal, por lo que mi hijo me diga. Mi queridísimo hijo, al que amo con toda mi alma…con todo mi ser… Ágata, empezaba a “quemar sus naves”, como Cortés en Méjico… Perdón, México… Empezaba a jugar duro, a apostar fuerte, muy fuerte, en ese juego del “todo o nada”… A poner sobre el tapete su “resto”, yendo ya a por todas… Perderlo o ganarlo todo, en un envite… Y también empezaba a poner en la balanza sus femeninos ardides del juego de la seducción… La seducción del hombre… E, importaba poco, que ese hombre fuera su propio hijo, ni más ni menos… O, ¿es que él no era un hombre como todos los demás?. O, ¿es que no era ella una mujer como cualquier otra?. Que, a esos respectos, fueran también madre e hijo, para ella era un simple accidente, que no tenía por qué invalidar nada… Así, su voz se hacía más y más cálida, aunque, también, más y más ronca, quebrada por la tremenda enervación que, cada vez más vivamente, la embargaba dominándola; susurrando, más, bastante más, que hablando, al oído de Eusebio, con tonos, matices, la mar de insinuantes, la mar de sensuales… Estaba tan cerquita de su hijo, que sus senos casi se ...
... estrellaban en el pecho de él, embriagado ya por su salvaje aroma de mujer…de hembra humana… Sí; el bueno de Eusebio empezaba a “perder los papeles” ante aquél asalto demoledor, avasallador, a que ella ya se había entregado con todas las de la ley • No… No quiero seguir hablando de esto, mamá… Tú misma has dicho que nos olvidemos de todo esto… Todo lo sucedido ayer… • Pero yo no quiero dejarlo… Yo quiero seguir, hasta que me lo digas todo… Pero todo, todo… Aunque te avergüence, aunque te duela, te haga daño reconocer la verdad… Es importante para mí, amor… Y, estoy segura, también lo es para ti… Sí; es verdad que te lo dije, cariño…mi amor, que lo olvidaríamos todo, que reemprenderíamos la normal vida en común que habíamos llegado a cimentar… Eso lo mantengo… Pero esto no es recordar lo que queremos olvidar. Es, simplemente, averiguar qué se esconde bajo este barniz de normal formalidad • No mamá… por favor, no me hagas esto • Mamá no te hace nada malo, mi bebé… El daño te lo estás haciendo tú, al evadir la realidad… Esa realidad que tú y yo sabemos, pero que a ti te espanta… No tengas miedo de eso, cariñito mío… ¡Encáralo!… ¡Acéptalo!. Lo que después suceda, sucederá y punto…. Dependerá de ti, amor… Y de mí, cariño mío… De lo que tú desees… De lo que yo quiera… De lo que los dos acordemos que nuestras vidas sean… De lo que, entre los dos, responsablemente, sabiendo lo que ambos queremos, decidamos que ocurra… Que sea nuestra vida en común… Eusebio, por fin, se vio desbordado por la ...