1. UNA HISTORIA DE ODIO… UNA HISTORIA DE AMOR (3)


    Fecha: 29/08/2021, Categorías: Incesto Autor: Barquidas, Fuente: SexoSinTabues

    ... tremenda presión a que Ágata le estaba sometiendo y estalló, entre emocionado y lloroso • ¡Pero mamá, cómo te digo que ella eres tú!… ¡Que esa mujer de la que me enamoré, la única de entre todas las mujeres que no puedo, no debo, mirar como mujer, no es otra más qu tú!. ¿Cómo te digo eso mamá?. Dime…¿cómo te lo digo?. Eusebio acabó llorando; llorando a lágrima viva, anonadado… Pero lo había “soltado”… De “cabo a rabo”…de “pe a pa”. Ágata le miraba con los ojos brillantes; muy, muy brillantes… Y, en sus labios, en sus ojos, la más maravillosa de las sonrisas, la más cariñosa expresión que pueda darse… Por fin; por fin lo había logrado… Que su hijo se lo confesara, le dijera, palmariamente, en “román paladino”, castellano puro y claro, (castellano=lengua española(1)), lo que ella tanto deseaba escuchar de él. Se levantó y, tendiéndole a él la mano, le tomó una, la diestra • Ven cariño; ven con mamá Ella tiraba de él, suave, pero firmemente; y él la siguió… Dócil, como un corderito… Un corderito que sabe va al matadero… Como víctima propiciatoria que será sacrificada en el altar de Venus, Afrodita, Astarté… Y es que él sabía de sobras donde iban, a lo que su madre le llevaba tras ella… Era, sí, un sueño imposible hecho realidad, la dicha más inmensa con que pudiera no ya desea, sino soñar, pero, también, algo horrendo para él… Llevaba, al caminar tras ella, un miedo cerval metido en el cuerpo… Miedo a lo que pasara al día siguiente, la mañana siguiente… Miedo a perder lo que ...
    ... tenía por un puñado de aire, pues bien sabía que ese tipo de relaciones, pocas, poquísimas, veces, salen bien… Que, a la noche de magia, suele suceder que los remordimientos destruyen lo mágico de la noche… Que, en el mejor de los casos, “eso” sólo duraría unos pocos meses, mientras se mantuviera la pasión, el deseo, entre ellos, pero que, al final, llegarían los remordimientos que se llevarían todo…todo, todo… Hasta lo que entonces tenía, el cariño maternal de su madre… Pero no podía oponerse a tal destino, porque lo que su madre entonces le ofrecía era el sueño de su vida Lo más deseado, lo más anhelado por él. A veces se dice que “por un instante de dicha, toda una vida se entrega, y eso es lo que, por finales, acabaría pasando: Que entregaría toda su vida futura por ese instante, esos instantes…esos minutos, horas o días de excelsa dicha, por todo el resto de su vida… Llegaron a donde debían llegar, la habitación, el dormitorio de ella, de Ágata; con esa cama conyugal, grande, casi enorme en su anchura, con ese metro cincuenta de ancha; él se quedó en la misma puerta, junto a la entrada, incapaz, de momento, de entrar más adentro, con el corazón encogido, pero el corazón latiéndole a todo latir, exaltado en sus masculinos deseos, ansioso por que, de una vez, se produjera ese momento, esos momentos, de indescriptible placer, que era lo más fervientemente deseado ya por él, despeñándose, a tumba abierta, por la pendiente de lo irremediable Ella, en cambio, segura, decidida, se ...
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