1. Balseros (VIII): Hormonas traicioneras


    Fecha: 26/09/2021, Categorías: Gays Autor: ThWarlock, Fuente: CuentoRelatos

    ... mejor…, dijo el otro titubeando un poco, entonces fue cuando sin esperarlo oí mi nombre ¡Javier! gritó Ali: Sal ahora mismo de donde estés; que te voy a presentar a mi ayudante Iván.
    
    ¡Esto es una trampa! gritó el sorprendido muchacho aunque le brillaron los ojos al ver como yo salía de mi improvisado escondite con el torso descubierto y masajeándome mi bulto. Reparó en mi cuerpo y dijo: Parece que te gustan lo culitos tiernos nada más. Sonreí por gracioso insulto y me le acerqué para que contemplara lo que este "culito tierno" tenía entre las piernas mientras yo agregaba: Y las pingas tiernas también, ¿verdad Ali? A lo que mi "Taurino" amigo respondía: Si que la tienes tierna y jugosa jaja, para luego dirigirse a Iván y decirle: Mama flaquito que hoy vas a coger pinga por ese culo como nunca has cogido en tu vida, mientras le bajaba los pantalones dejando al descubierto unas pequeñísimas y discretas nalgas. Luego sacó una caja de condones y un tubo de algo que parecía algún tipo de lubricante. Masajeó un rato el culo de su subordinado con aquel aceite y le dio una nalgada mientras le decía: Tu ibas a ser mío hoy de todas maneras. Luego se posicionó a mi lado, completamente desnudo, mostrando orgulloso su hermosa herramienta, su pinga era blanca como todo su cuerpo y tenía inimaginables venas que parecían estallar mientras miraba la fenomenal mamada que yo recibía. Entonces el flaco ni corto ni perezoso dejó mi pinga a un lado para poder saborear el monstruo de carne que ...
    ... aparecía ante su vista.
    
    El "toro” que más bien parecía un "caballo “me extendió su mano con un condón a lo que hacía un gesto con la cabeza de que comenzara mi faena de abrir el hueco. Luego de varios masajes prostáticos con mis dedos, mi lengua y todo lo que encontré en mi cuerpo, sentí el gemir de Iván, como pidiendo un ensarte, me coloqué por fin el condón y comencé a empujar sin encontrar ninguna resistencia en mi camino. Mientras mi amigo en el otro extremo metía toda su gigantesca pinga hasta la garganta de su contrario, que parecía disfrutar de lo lindo, porque no dejaba de moverse ni un minuto.
    
    Mis embestidas aumentaban junto con el éxtasis y la lujuria de la ocasión al mismo tiempo que yo ofrecía mi lengua aquel hermoso torete que me besaba con aliento nicotínico. Todo aquello era divino, el verme en un perfecto trio y disfrutando un buen culo que no paraba de moverse ahora en círculos me hizo casi venirme ocasión que aprovechó Ali para cambiar posiciones y poder besarme aún más y jugar con mis tetillas, mi abdomen y mi pinga que no hacía más que saltar como si tuviera un resorte, al mismo tiempo que ponía a Iván como perrito y lo acomodaba para la estocada final. Me acerqué bien para no perderme ningún detalle y ya de paso, aproveché para mojar bien con mi boca, aquel exagerado miembro que no cesaba de producir suficiente lubricante como para otros dos huecos. De vez en cuando hacia lo mismo con aquel abierto ojete delante de mí; oyendo como su dueño seguía ...
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