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Cazador cazado I: Fuego lento
Fecha: 06/10/2021, Categorías: Gays Autor: baco, Fuente: RelatosEróticos
... plática más común. Belén había jugado su carta y hasta pudo haber gritado "¡Uno!". Todos los puchos se acababan menos el de ella. Una vez apagados, muertos y pisados los otros 4 cigarrillos, Belén soltó su última carta diciendo sin que viniera a cuento "Yo termino el pucho y ahorita entro (al boliche)" todos vieron a la ganadora con cierta sonrisa pícara y se pusieron de pie, rumbo al boliche. ¡Tanda de halagos se armó en aquella mesa! Era tan obvia la atracción de ambos que Belén terminó su cigarrillo justo antes de abrir la puerta del auto de Matías. - ¿Querés dar una vuelta...? Rodarían apenas 8 cuadras y encontraron un espacio vacío donde estacionar sin llamar la atención y, a su vez, sin estar tan a solas. Apenas se había apagado el auto cuando Belén sintió la adrenalina provocada por esa mano que le sujetaba de buena manera por la nuca y era atraída por otra mano que le sujetaba la cintura hasta el puesto del conductor. En una fracción de segundo estaba sobre aquella simpática bestia y el asiento se reclinaba hacia atrás. Sintió sobre la cara posterior de sus muslos unas manos que se arrastraban por su piel, camino a subirle el vestido hasta la cintura. Ella puso sus manos en su cuello y besaba con más ganas que delicadeza. Sintió como su vestido le quedaba arremangado a la cintura, sintió esas manos apretar fuerte sus nalgas y enseguida como era sujetada del cabello y obligada a levantar la vista dejarse devorar el cuello a besos. Cada beso, la elevaba ...
... más y su pequeño cuerpo se estremecía por ráfagas muy intensas. Los tirantes de su vestido era corridos de sus hombros al mismo tiempo, quedando así sus senos ya erizados al aire, indefensos. Ella se abrazaba a la cabeza de él, apretaba con fuerza su cabello mientras sentía como aquella lengua más caliente que tibia le recorría los pezones sin un mínimo de misericordia. Gemía, entre dientes, no soportaría mucho más, se sentía tan mojada... Era sujetada fuertemente de la cintura y de nuevo era puesta en el asiento del copiloto. "¡¿Algo pasó?!" Llegó a pensar algo aturdida pero antes de poder mirar a su alrededor, aquella mano potente la volvía a sujetar por detrás de la cabeza y, entendió enseguida cuando bajó la vista y vio aquella pija sobresaliendo entre la cremallera del pantalón. Antes de comenzar a abordar aquella pija, escuchó como si de algún sueño viniera esa voz "Mojala bien" y orientó su desempeño en aquel sentido. Se concentró el lamer, escupir y empapar con su saliva aquella delicia de miembro. Lo sujetaba con su mano mientras succionaba y enseguida dejaba caer su saliva sobre esa pija que relucía de brillante ahora. De cuando en cuando soportaba la mano que le sostenía la cabeza y hacía un fuerte gemido para indicar que no aguantaba más. La pija salía de si boca lentamente entre hilos de saliva que ella se encargaba de esparcir con su mano. Una vez más, de improvisto, fue elevada y sentada sobre aquella simpática bestia. Sus manos ahora se posaron sobre los ...