1. Cazador cazado I: Fuego lento


    Fecha: 06/10/2021, Categorías: Gays Autor: baco, Fuente: RelatosEróticos

    ... muriendo y se quedó sin fuerzas así recostada sobre él, que aún la meneada despacio, con la pija todavía adentro provocándole eléctricas reacciones y besaba y lamía desde su cuello hasta su oreja como para intensificar la tortura...
    
    En el boliche todos sabían dónde estaba Belén y probablemente qué hacía. Jorge tenía cierto malestar. Le jodía un poco el hecho de que su primer contacto hombre a hombre, aquel que le elevó el sentido, estuviera con una amiga suya. Pero, comprensivo a los temas que la sexualidad refiere, lo tomó con naturalidad puesto que, precisamente, la naturaleza es así.
    
    Cuando eran las 4, Belén escribía para decir que iba de vuelta y, a modo confidencial, preguntaba si alguno quería tomar el aventón hasta sus casas. Tal vez podía convencer a Matías de llevarlos a su hogar. Solo dos del grupo aceptaron irse con Matías. Y, Matías, agradeció no tener que desviarse mucho de camino a casa.
    
    Belén no pudo quitarse ese aire de recién corrida y el sonrojo en sus mejillas era muy evidente. Sin embargo, el puesto de copiloto se lo había ganado. ...
    ... Detrás, Jorge y Macarena se cruzaban miradas. ¡También el olor del auto era evidente!
    
    La primera en bajarse fue Macarena, puesto que era la que más lejos vivía del resto. De regreso había que dejar a Jorge. Si bien la conversación en el auto era mesurada, era al mismo tiempo bastante cálida, digna de ese mágico toque que dan las madrugadas.
    
    Belén se había dormido (con razón) y Jorge le señaló a Matías dónde podía estacionar para poder bajarse. Matías, aún exhausto, precisaba de agua y le preguntó a Jorge si podría alcanzarle un poco.
    
    Cuando el auto se detuvo, Jorge invitó a Matías a pasar un momento. El barrio no da como para esperar en el auto. Sin embargo, dejaron ahí a Belén pues dormía tan profundamente que no valía la pena despertarla dos minutos.
    
    - No te preocupés que la llevo a su casa. Ya me dijo dónde es. (Se excusó de pronto Matías, en voz baja, temiendo despertar a alguien)
    
    - No pasa nada, ya sabemos cómo es (Le guiñó el ojo, cómplice). Y no te preocupés vos qué papá no está en casa (señaló el espacio vacío del estacionamiento); no está el auto. 
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