1. Intercambio de parejas


    Fecha: 06/10/2021, Categorías: Confesiones Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    ... quedaba libre, y subimos a la habitación.
    
    Nada más cerrar la puerta, Cecilia se desviste rápidamente, con gestos probablemente ensayados ante el espejo se quita la bonita mínima ropa interior de color rojo que lleva puesta, de manera que pone de manifiesto cada parte de su cuerpo según queda desnuda. Me gusta: alta, cuerpo grande, su pelo castaño claro lo lleva teñido de rubio trigueño, en media melena por debajo de los hombros, rizado, con mucho volumen. Bajo las marrones finas cejas, ojos grandes entre azules y grises, nariz ancha y boca recta de labios gruesos, pintados de rojo brillante. Guapetona, sí señor.
    
    Los fuertes cuadrados hombros parecen estar sujetando un par de tetas grandes, altas, separadas, redondeadas, de pezones cortos y gruesos, que, sin apenas areolas, presentan un suave color amarronado. Ancha, pero sin gota de grasa, en su cintura destaca el achinado ombligo, con un pequeño piercing de acero mate. Totalmente rasurada, el pubis parece obsceno, de anchos y grandes labios del mismo color marrón que sus pezones, presentando ya evidencias de estar muy mojada.
    
    Muslos anchos y fuertes que se continúan en piernas bonitas, musculadas levemente, con los pies calzados por zapatos de pulsera negros, de altos y finos tacones, que en ningún momento se quita.
    
    Al darse la vuelta queda de manifiesto que su culo es cojonudo, grande, redondo como un durazno, separado por una raja marrón larga, ancha, profunda, que deja ver la apretada gran roseta del ano. Me ...
    ... he puesto palote, pero mucho. Le tengo ganas a esta rubia teñida que no deja de sonreír en ningún momento.
    
    Carlos es un tipo guapo, la verdad sea dicha, jugador profesional de pádel con bastante éxito, además de tener una conocida tienda deportiva en la zona más pija del centro de Madrid. Cuerpo fino, miembros largos, muy rubio de pelo y piel, expresión agradable en su rostro de ojos verdes, tiene el musculado cuerpo completamente depilado, su oscura polla me parece muy larga y estrecha, y se la está tocando suavemente para mantener la ya evidente erección. Me sonríe cuando ve que me estoy fijando en él, se acerca, levanta la cabeza y me besa en los labios apretando de manera continuada hasta que me mete la lengua y ambos colaboramos en un beso largo, que hacia el final se ha convertido en ensalivado y guarro.
    
    De mí no sé qué decir. Me llamo Braulio, bastante alto, ancho, fuerte, sin especial musculación —odio los gimnasios y el deporte obligado, pero me encanta el senderismo— de cabello negro, que llevo muy corto, al estilo militar, las mujeres siempre me han considerado atractivo, con mis ojos color gris acero, nariz romana y boca de labios anchos. Soy peludo —típico oso sexual— y mi piel siempre está suavemente morena tome o no el sol, aunque de mí lo que más llama la atención es la polla, recta, de color levemente tostado, larga y gruesa —veintitrés centímetros por cinco— con un evidente ensanchamiento a ambos lados de la tranca unos tres centímetros antes de llegar ...
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