1. ¿A qué soy una buena puta, papi?


    Fecha: 09/10/2021, Categorías: Incesto Autor: Kiko, Fuente: CuentoRelatos

    ... labios, María Fernanda abrió la boca y sacó la lengua, su padre frotó la cabeza contra ella, la meneó y meneándola le dio el glande a mamar. María Fernanda mamó con ganas y la polla se puso dura. Se la frotó en los pezones, en las areolas y después se la volvió a pasar por los labios, de nuevo le lamió el glande, lamiéndoselo, salió un chorro de leche que entró en su boca. Cogió la polla con la mano derecha, la metió en la boca, mamó y se tragó toda la leche de la corrida.
    
    María Fernanda estaba de un cachondo subido. Cuando su padre la puso en su regazo se lo dijo:
    
    -¡Me pusiste muy cachonda, papi!
    
    -Y más que te voy a poner.
    
    La cogió por la cintura, la levantó, y cómo ella imaginaba en sus pajas que haría, le lamió el ojete y el coño. Después de una cuantas lamidas, le dijo:
    
    -¡Sigue, sigue, no pares, papi, no pares que me voy a correr!
    
    La dejó con la miel en la boca. Se sentó en la silla, la puso en su regazo y le dio con la palma de la mano en una nalga y en la otra.
    
    -¡Plin, plas!
    
    -Te vas a correr cuando yo te mande, puta.
    
    A María Fernanda le dolía, pero también le gustaba, le dijo:
    
    -¡Sí, soy una puta, y tú eres un cabrón que te corriste en la boca de tu hija!
    
    -Bien que te gustó, buscona. ¿Quieres correrte?
    
    -Si, papi.
    
    -¡Pin, plas!
    
    -Pídelo por favor.
    
    -Por favor, papi, por favor, haz que me corra!
    
    Le metió dos dedos en el coño encharcado y la masturbó.
    
    -¿Preparada, furcia?
    
    -¡Sí, papi!
    
    Masturbándola le volvió a ...
    ... dar.
    
    -¡Me corro!
    
    El coño comenzó a desbordar. Sandro echó a su hija encima de la cama, la cogió por las nalgas, la levantó y le lamió el coño, un coño que no paraba de echar jugos. El cuerpo de María Fernanda se sacudía con pequeños espasmos... A la primera corrida siguió una segunda y una tercera, ya que su padre al acabar de correrse la primera vez siguió lamiendo con ganas atrasadas. A la tercera corrida dejó de lamer porque María Fernanda perdió el conocimiento. Cuando lo recuperó estaba sin venda. Su padre le estaba comiendo las tetas y con dos dedos dentro de su coño la masturbaba de nuevo. María Fernanda le acarició el cabello, sonrió y le dijo:
    
    -Aprovechado.
    
    Sandro se echó boca arriba sobre la cama.
    
    -Aprovéchate tú y sube.
    
    -¡¿Quieres que te monte, papi?!
    
    -Sí, sube a tu montura.
    
    María Fernanda subió encima de su padre, cogió la polla y la puso en la entrada del coño, empujó con el culo al mismo tiempo que Sandro empujaba hacia arriba con la polla. Le entró la cabeza. María Fernanda se quejó:
    
    -¡Ayyy! ¡Se me rompió el coño!
    
    -Siempre pasa la primera vez. Sigue metiendo.
    
    María Fernanda se echó a lo largo de su padre y le dijo:
    
    -Mete tú.
    
    Beso a beso, milímetro a milímetro y centímetro a centímetro Sandro le fue metiendo la polla hasta que llegó al fondo del coño. Con ella dentro ya fue María Fernanda la que fue metiendo y sacando, pero sacando un par de centímetros y volviendo a meter hasta el fondo al tiempo que frotaba el clítoris con la pelvis ...