1. La sesión de espiritismo


    Fecha: 09/10/2021, Categorías: Incesto Autor: Quique., Fuente: CuentoRelatos

    ... derramando jugos sobre el piso, y gritando:
    
    -¡Me corro, marqués!
    
    La gente que pasaba esa noche por la calle miró para el balcón del tercer piso y vio a Enriqueta sacudiéndose mientras se corría. Algunas chicas se tapaban la boca con la mano y sonreían, otras quedaban cómo hipnotizadas Ellos tenían sonrisas de oreja a oreja... Ver cómo la miraban hizo que aumentase aún más el placer que estaba sintiendo.
    
    Al acabar de correrse Enriqueta, Teodoro, cerró la ventana, se quitó los boxers y su polla erecta quedó mirando al techo. Agarró la fusta y le dijo:
    
    -Coged en el cajón unas esposas y una mordaza y esposad y amordazad a vuestra abadesa.
    
    -Me gusta este juego, marqués.
    
    Le cayó un fustazo en una nalga que le dejó el culo a arder. "¡Zas!"
    
    -¡Esto no es ningún juego! ¡¡A lo suyo!!
    
    -Vale, vale, señor marqués, la ato y la amordazo.
    
    Cuando Enriqueta volvía con las esposas y la mordaza, Rufina, que estaba detrás de Teodoro, lo cogió por la cintura, y le dijo a Enriqueta:
    
    -¡Ponle las esposas!
    
    Teodoro no ofreció resistencia. Enriqueta le puso las esposas con los brazos a la espalda y una mordaza en la boca. Rufina lo empujó encima de la cama. Se quitó las pinzas de los pezones, se las puso en el forro de los cojones y le dijo a su hijastra:
    
    -Saca tus pinzas y pónselas en sus pezones.
    
    Enriqueta hizo un saludo de reverencia, y le dijo:
    
    -Lo que usted mande, abadesa.
    
    Enriqueta hizo lo que le dijo. Rufina subió encima de Teodoro y tirando con ...
    ... una mano de las cadenas de las pinzas que tenía en el forro de los cojones y con la otra de las de los pezones, lo cabalgó a toda hostia. Enriqueta, sentada en la cama veía la cara de sufrimiento y gozo de su padre y el gordo culo y las grandes tetas de su madrastra volando de un lado para el otro y se iba excitando, y más que se excitó cuando su padre se corrió dentro de su madrastra y cuando su madrastra, jadeando cómo una perra, bañó la polla de su padre con una inmensa corrida... Luego se puso negra al ver cómo su madrastra le quitaba la mordaza, le ponía el coño en la boca a su padre y le obligaba a tragar la leche de la corrida y los jugos que acababa de echar. Le dijo:
    
    -¡Jodeeer que puerca es, abadesa!
    
    Rufina no dijo nada. Cuando Teodoro acabó de tragar, metió la polla en la boca y se la mamó... Poco después viendo que no se le ponía dura, le dijo a su marido:
    
    -¡O se le pone la polla dura o le reviento la cara a hostias, señor marqués!
    
    Al rato, cómo la polla no se le puso dura le empezaron a caer bofetadas en la cara: "¡Plin, plas!" Con las bofetadas se le fue poniendo tiesa, hasta que quedó mirando al techo, entonces, Rufina, le dijo a su hijastra:
    
    -Te toca. ¡Rómpele la polla al marqués!
    
    Enriqueta era una buena alumna. Cogió las dos cadenas de las pinzas, y tirando de ellas, su culo voló de atrás hacia delante y de delante hacia atrás... Al rato sintió cómo su padre se corría dentro de ella, dejó de tirar de las cadenas y se derrumbó sobre él ...