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La historia de Ángel, solo era un muchacho (36)
Fecha: 17/10/2021, Categorías: Gays Autor: Albany, Fuente: CuentoRelatos
... dejaban de halagarme dijera lo que le viniera en ganas. Mi nuevo macho estaba contento y me acariciaba las orejas, a veces me tiraba de ellas para restregarme la cara con la verga o metérmela entre sus huevos. Volví a elevar la mirada, ahora casi adorándole, el culito se me humedeció al observarle el musculoso abdomen, los abultados pectorales, el pecho fuerte y potente, subiendo y bajando por la efecto de la respiración forzada. No era yo conscientemente el que actuaba, mis ganas de rabo me hacían delirar y metí otra vez la verga en mi boca, ahora profundamente sintiendo deslizarse la polla camino abajo de la garganta, hasta que mis labios hicieron tope en los pelos del pubis que pinchaban al tenerlos recortados, y la punta de la lengua llegó a tocar el duro escroto. Sentía los inicios de alguna arcada que podía controlar, me había convertido en un excelente mamón de vergas pues eran ya muchas las que había probado, la saque para pasarle la lengua en toda su longitud. Estuve así unos minutos haciéndole garganta profunda, metiendo y sacando su manguera de negra carne de la boca, podría habérmela follado sin dificultad, mi boca se había acostumbrado a su pedazo de caliente carne pero él me dejaba hacer y experimentar. La sacaba y la metía después de llenar de aire los pulmones para aguantar todo lo que podía con la verga en lo más profundo de la garganta. -Goloso, putito mamón, te la comes entera y nadie lo había hecho hasta ahora, te voy a conceder una ...
... medalla, ¡ahhh! que delicioso putito me saliste, intenta meterte los dos huevos y lame mi culo. Eleiso se abrió de piernas y pasé la mano por el peludo perineo hasta llegar a su ano y lo apreté con los dedos, él lo contrajo y lo apretó con fuerza. -Eso no nena, aún no ha entrado nada por ahí, solo chúpalo. -tenía un sabor acre pero no desagradable y comencé a lamerlo y pasarle la lengua, no era fácil en esa postura pero me esforzaba en hacerlo lo mejor que podía muy excitado. Después de un rato escuchándole mugir y decirme groserías que me calentaban más, me tiro de los cabellos y volví a tener la verga goteando líquidos en los labios. Estaba satisfecho mamando y gozando la abundante carne que tenía para mi placer, lo hacía sin importarme que la saliva resbalara por mi barbilla y me cayera en el pecho. Alguna vez lo miraba y sacaba su verga para azotarme las mejillas y los labios con ella, sabía que le encantaba verme adorando su falo por la sonrisa que dejaba ver, hasta que se debió de cansar o quería cambia de actividad y, con cierta brusquedad, me tiro del pelo retirándome la verga de la boca. -Túmbate y ábrete de piernas. -rápidamente hice lo que me pedía y me recogí las piernas con las manos, él se bajo de la cama y se quedo mirándome hasta que se arrodilló en el suelo, tiró de mi dejándome el culo en el borde y sumergió la cabeza entre mis piernas llegando con la boca a mi ano. Me lo besó varias veces a la vez que lo soplaba el aliento. -¡Ahh! Eliseo. ¡Ahh! ...