1. La historia de Ángel, solo era un muchacho (36)


    Fecha: 17/10/2021, Categorías: Gays Autor: Albany, Fuente: CuentoRelatos

    ... ¡Ahh! ¡Ahh! ¡Qué rico! Sí Eliseo sigue, no pares Eliseo. -escuchaba su ronca risa escapando de la raja de mis nalgas mientras segía presionando para meterme la lengua por el culo.
    
    -Llámame tío nena, o mejor papi, me gustará eso.
    
    -¡Si papi!, si, te llamaré como quieras pero fóllame el culo con tu rica lengua. ¡Ummmm! Dios mío que rico lo haces papi…
    
    Mi cuerpo temblaba como una hoja al viento y solté mis piernas para sujetar su cabeza y apretarla contra mi trasero para que me metiera más la lengua. El placer era exquisito y apretaba las piernas sujetándole la cabeza para que no dejara de entrar en mi culo, me lo besaba y volvía a penetrarme con fuerza, su lengua era un pequeño pene juguetón que se me metía haciéndome gemir y gritar.
    
    Se subió a la cama dejándome el ano ansioso de mas lengua y se tumbó sobre mi…
    
    -¡Ahhhhhh! Papi. -gemí dolorido pero excitado cuando me mordió un pezón con los dientes. Pasó la lengua para calmarme el dolor y levantó la cabeza para sonreírme como un lobo a la oveja.
    
    -Te gusta ¿eh? nenita, tu necesitabas un macho y ahora vas a saber de lo que soy capaz, yo no soy el bueno de tu medico o el ingenuo de mi sobrino, vas a tener el hombre que necesita una nena como tu se merece.
    
    -¡Ahh! Sí papi, si tu eres un hombre completo. -sus palabras bastaban para erotizarme más aún de lo que ya estaba.
    
    Hincó un codo a mi costado y con la mano derecha se cogió la verga, me azotó con ella el ano y la pasaba por el perineo picándome la entrada ...
    ... del culo.
    
    -¡Ayyy! que rico papi, que rica polla papito. -aplastó su poderoso pecho peludo sobre el mío y me metió la lengua en la boca callando mi quejido, gemía por la nariz al tener ocupada la boca con su lengua que hurgaba llevándose mi saliva. Cuando dejó de besarme me tenía loco y deseoso, mi culito palpitaba al sentir la dura polla aplastada en su entrada.
    
    -Dame la polla, papi, quiero tu vergota en el culo.
    
    -Pídelo con educación. -me volvió a morrear la boca y abracé su cuerpo con las piernas.
    
    -¡Por favor papi, dame la verga! Dámela ya ¡porfi! la quiero dentro.
    
    -¿Tienes hambre de verga de macho nenita?
    
    -Sííííí, síííi, ¡Por favor! Llénale el culo.
    
    -Vale nena, tu me lo has pedido, vas a tener la polla que una hembra como tu se merece. -empuñó la dura polla y la apuntó directamente en mi culo, de un solo empujón metió la mitad de la larga verga en mi cuerpo.
    
    -¡Ahhhhhhhhh! -dejé escapar un grito a causa del dolor y la sorpresa, también por el placer que daba y mi cuerpo se tenso poniéndose duro, luchando por evitar el ariete que seguía perforando mi intestino y arqueé la espalda convulso.
    
    -Me encanta tu culito, aun está estrecho para el tamaño de mi verga. -seguía empujando y sentía avanzar la dura barra de carne perforándome, hasta que llegó a un punto donde se atoraba y no podía seguir, pasé una mano por debajo de mis piernas y pude cogerle los centímetros de verga que aún permanecían fuera.
    
    -Ábrete nena, relájate para que entre todo.
    
    -Ha ...
«12...6789»