1. Mi novia Luci, de santa a puta (III)


    Fecha: 06/11/2021, Categorías: Infidelidad Autor: KeyargaSama, Fuente: CuentoRelatos

    ... Me recosté y ella comenzó a regresarme las nalgas en la verga. Yo la sujetaba de la cintura, marcando el ritmo. Estaba súper erecto. Jamás había tenido la verga tan pelada. Sentía que iba a venirme en cualquier momento, pero yo quería que aquello durase toda la noche… No, quería que durase para siempre.
    
    Me levanté y arrojé a Melisa sobre la cama. Le quité la tanga, le abrí las piernas y le hundí mi lengua en lo más profundo de su ser. Estuve así por algunos minutos, pero pronto pasé a meterle los dedos y lamerle el clítoris. Ella gemía como una desquiciada. Si sus papás hubiesen estado en la casa, sin duda nos habrían sorprendido. Con mi mano libre me chaqueteaba la verga. Ella se acariciaba los pechos y se los lamía.
    
    Cuando sentí que estaba lo suficientemente mojada, procedí a penetrarla en la típica posición del misionero. Mi verga entró sin problema alguno. Ella soltó un gemido de placer. Mientras la embestía le mordisqueaba los labios, las orejas y el cuello. Ella susurraba que quería ser mi puta para siempre.
    
    Nos separamos para cambiar de posición. Puse a Melisa en cuatro y la penetré con fuerza. Mientras la embestía tomándola de la cintura, llamándola puta y nalgueándola, ella grababa con su celular. Advertí que le mandó el video a Luciana por Whatsapp. No intenté detenerla. Quería ver la reacción de mi esposa.
    
    Al poco rato Luci respondió con otro video. Estaba desnuda sobre la cama, abierta de piernas y con una verga enorme entrándole y saliéndole. Se ...
    ... mordía los labios y tenía las mejillas rojas. Al final, la verga enorme salió de su interior y derramó una corrida obscena sobre su vientre, pecho y cara.
    
    —¿Ya viste lo que está haciendo Santa Luciana? —Me preguntó Melisa mostrándome el video—. ¿Ya viste para quién calenté al Leo?
    
    Lejos de molestarme, comencé a embestir a Melisa con más fuerza. Al mismo tiempo que me la cogía, le estimulaba el clítoris y el culo. Cuando tuvo su primer orgasmo, soltó un alarido tan fuerte que seguro despertó a los vecinos. Le avisé que estaba a punto de venirme y ella me pidió que se los echara en la cara. Lo grabamos y le mandamos el video a mi esposa, que respondió con una foto de ella mamándole la verga al Leo.
    
    Nos pasamos toda la noche cogiendo e intercambiando fotos y videos con mi esposa. Varias veces me corrí dentro de Melisa. Con el amanecer, nos fuimos a dormir y despertamos a media tarde. Pensé que Melisa estaría cohibida conmigo, pero en vez de eso, me llevó el desayuno a la cama, me trató como a su marido y me confesó que tenía la fantasía de mamarme la verga con Luci.
    
    Cuando llegué a mi casa, ya era de noche de nuevo. Me había pasado toda la tarde caminando con Melisa en un parque. Leonardo ya se había marchado de mi casa y mi esposa me esperaba con la cena hecha. Sin embargo, apenas la vi, me le fui encima y le arranqué la ropa. Ella me masturbó a mí y yo a ella, mientras nos contábamos con lujo de detalles cómo habían estado nuestras respectivas noches.
    
    —Tengo que ...