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Mi novia Luci, de santa a puta (III)
Fecha: 06/11/2021, Categorías: Infidelidad Autor: KeyargaSama, Fuente: CuentoRelatos
... para que Leo me cuente sus penas. Está muy triste porque Melisa se tuvo que ir. A ver si puedo consolarlo jejeje. Luciana: Amor, márcame en cuanto puedas. Al leer el último mensaje de Luci, me emocioné demasiado. Me imaginé que ya estaba cogiendo con Leonardo y que quería mostrarme. Sin embargo, descarté la idea de inmediato. Luciana no quería que él supiera que yo estaba al tanto de todo. Me dispuse a llamarla para averiguar qué quería, pero justo en ese momento, Melisa caminaba de vuelta. Pude haberme alejado para hablar en privado, pero uno de los borrachos se levantó de la acera, se acercó a ella y le dio una nalgada tremenda. Melisa respondió abofeteándolo. El tipo la tomó de la cintura e intentó besarla a la fuerza, pero yo me acerqué, lo aparté empujándolo, lo tomé del cuello y lo arrinconé contra una pared. Sentí que yo mismo había provocado esa situación con mi broma estúpida, de modo que le apreté la garganta hasta que casi se ahoga, entonces lo solté, cayó sobre sus rodillas e inhaló una bocanada de aire. Sus amigos me rodearon, insultándome y reclamándome. Pensé que se armaría una trifulca, pero el dueño de la tienda salió y nos amenazó con llamar a la policía si no nos largábamos. Melisa me tomó de la mano, me llevó hasta la moto y nos fuimos tan rápido como nos lo permitió el motor. Melisa me indicó qué calles tomar para llegar a la casa de sus papás. La fachada me impresionó. Se notaba que los dueños eran gente de bastante de dinero. Hasta ese momento ...
... yo había pensado que Melisa venía de una familia humilde y que debido a eso, se había escapado con el primer pendejo que le había hablado bonito. Ella traía llave, de manera que entramos y nos acomodamos en la sala: un lugar amplio con enormes y elegantes sillones. Melisa encendió dos cigarros, sirvió dos copas y se sentó frente a mí. —Gracias por traerme y por defenderme de esos borrachos. —Te traje porque mi esposa me lo pidió y te defendí porque yo tuve la culpa de lo que pasó. Uno de esos pendejos me dijo que estabas bien buena y yo respondí que te cambiaría por una caguama. Sospecho que eso envalentonó a su amigo para hacer lo que hizo. Si las cosas se hubieran dado de otro modo, te habría dejado a tu suerte. —¿Por qué eres tan imbécil conmigo? ¿Qué te he hecho para que me trates así? No supe qué responder, de modo que simplemente cambié la conversación. —Llama a tus papás para explicarles la situación y largarme. —Mi papá tiene covid y mi mamá está con él en el hospital. En esta casa no hay nadie. Ya se lo había platicado a Luci, pero creo que por los nervios, se le olvidó. Luci no era dada a olvidar esa clase de cosas, pero no le presté atención al detalle. —Sea como sea, ya estás bien lejos del pendejo de tu marido. Lo que aun no entiendo es qué madre pasó. Dices que tu cuñada te comentó que les llegó el rumor de que engañaste a tu esposo en el baile, ¿no? —Pero eso es mentira. —Aquí el punto es que es demasiada coincidencia que justo ...