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Seducida por un padre de familia
Fecha: 09/11/2021, Categorías: Confesiones Autor: Vero78, Fuente: CuentoRelatos
Cómo les comenté anteriormente, vivo al norte del Perú; donde hay sol todo el año y es común en mí, andar con ropa ligera (shorcitos o minifaldas y blusas muy ceñidas a mi cuerpo), No me considero una top model, pero sí que mi cuerpo hacer desviar miradas tanto de hombres como mujeres. Soy delgada, 1.65 de estatura piel bronceada por el sol, pelo largo ondulado. Hermosos senos duros y firmes y un pompis que es el sueño de muchos. Esto sucedió hace 12 años más o menos; mi hijo menor cursaba el primer año de primaria y era inevitable las reuniones de padres de familia, comités de aula, preparación de festividades y eventos deportivos que todo padre de familia está obligado a participar (las que son madres sabrán de lo que hablo). Por lo general mi esposo casi nunca para en casa los días de semana por motivos de trabajo, así que yo soy quien está al frente de todos los menesteres educativos de mis hijos… Salvo haya deporte, ahí sí que mi esposo dice presente, porque sabe que después de un fulbito, viene el ful… vaso. En uno de esos campeonatos inter aulas, mi esposo hizo amistad con el papá de un compañero de mi hijo. Era un señor de 55 años, mucho mayor que yo, de mirada seria y penetrante, y que para su edad, se mantenía bastante en forma, le gustaba el deporte. A su esposa ya la conocía, no éramos tan amigas que digamos, pero nos llevábamos bien. Nos presentamos, dándonos la mano, sentí un escalofrío cuando apretó mi mano fuerte, pero a la vez delicadamente. La ...
... verdad, no lo sé, pero yo me quedé impresionada; una, por su mirada y dos, por la forma en cómo me saludó al darme la mano y sentir el roce de su dedo en la palma de mi mano, creo que lo más normal hubiese sido quitar mi mano en ese momento, pero no, no lo hice, me quedé impávida. Creo que fue cómo abrirle la puerta para que tome una confianza y ser zalamero de su parte. Su esposa me advirtió en tono de broma que no le de confianza porque después nadie lo para, sólo atiné a reírme. Pero me empezó a llamar la atención porque era muy chistoso y buena gente, era sociable, amable y siempre coqueteando (dicho sea de paso yo también soy media coqueta). Empezamos a coincidir en pareja a compromisos del colegio y a veces nos invitaban a cumpleaños o algún compromiso familiar, o si querían darse alguna perdida o juerga nos llamaban a su casa o nosotros los invitamos para juerguear a nuestra casa. Su esposa me tenía bastante confianza y a veces me contaba del comportamiento de su esposo, sus aventuras y que no era feliz, que ya era por costumbre, yo sólo la escuchaba y le daba mi apoyo como mujer. Y por otro lado el esposo le contaba a mi marido su triste historia con su mujer. Les decíamos que era problema de ellos, que nosotros éramos amigos de los dos y no sacaríamos la cara por ninguno de ellos. En una de esas reuniones en su casa, tomando cerveza y bailando, dicho sea de paso, Rafael (así se llamaba el esposo) era muy buen bailarín y se movía riquísimo bailando, yo me ...