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Seducida por un padre de familia
Fecha: 09/11/2021, Categorías: Confesiones Autor: Vero78, Fuente: CuentoRelatos
... de mi pantalón y metió sus dedos a mi vagina que ya estaba húmeda, y así bailando me llevaba a su baño, yo intentaba resistirme, pero fue en vano, me metió a su baño, y ahí estuvo sobando mi vagina con sus dedos un buen rato, hacía que le acariciara la verga que ya se la había sacado (era grande y gruesa, me gustaba), Gracias a Dios mi esposo hizo algo de ruido al botar un vaso que estaba a su lado y se rompió, ¡Qué susto por Dios!, salí corriendo y para mi buena suerte estaba durmiendo. Ya nos vamos le dije, Me dijo que no, que a esa hora ya no había taxis y era peligroso por el estado de mi esposo. Quédense a dormir en el cuarto, yo lo llevo me dijo para que descansen, lo alzó como si nada y cargado lo llevó al cuarto que tenían en el primer piso, pasando un patio, lo acostó en la cama y yo por detrás muerta de miedo y excitación. Le dije que por favor se vaya, está bien me dijo pero seguía tocándome mi vagina por fuera, le rogaba que por favor se vaya, su esposa podría despertarse, sin decir nada puso sus dedos en mi boca e hizo que los lamiera. Me voy me dijo, ojalá y puedas descansar. Ya acostada pensando y excitada me tocaba la vagina, pero por cansancio me quedé dormida al lado de mi esposo. No recuerdo cuanto tiempo pasó, pero sentí una mano tapándome la boca y la otra mano acariciando mi vientre; quizá mi primera reacción debió ser de sobresalto o de susto, pero no, en el fondo imaginaba que eso pasaría, y para ser sincera, lo esperaba, deseaba sentir esas ...
... manos recorriendo mi cuerpo, tocando mis senos, pellizcándolos, sentir su aliento sobre mi piel, sus labios besando mis senos, y si, se estaba cumpliendo. A lo único que atiné fue mirar de reojo a mi esposo, que estaba profundamente dormido. El miedo y mi excitación tenían su batalla en mi cabeza, que combinado con el alcohol, el miedo fue perdiendo terreno frente a la excitación que sentía en esos momento. Me quedé mirándolo, dormido cómo un niñito cansado sin preocupaciones, sin imaginar que su esposa, si, dulce esposa que amaba con locura a ese hombre fiel y abnegado, que sabía que ese hombre daba la vida por mí, caía rendida ante ese intruso que no le costaba trabajo manosearme y que al sentir mi mano acariciándolo supo que ya tenía dominada. Ya rendida ante mi intruso, se dedicó a besarme, primero suavemente con delicadeza, para después bajar por mi cuello besándolo, mordisqueando y poco a poco desabrochar mi blusa dejando expuestos mis senitos que se erizaban a cada lengüetazo que daba por encima de mi brasier, sacó mis senos por encima y se dedicó a morderlos, que desesperación no poder gritar, tener que morderme los labios para acallar mi placer y dolor. Bajó lentamente con sus labios, se esforzó en besar mi ombligo, me cosquilleaba, mientras yo con una mano sujetaba la mano de mi esposo dormido, mi otra mano empujaba la cabeza del intruso para que siga su trabajo más abajo, ya quería sentir su aliento en mi vagina, que para ese momento estaba totalmente mojada. ...