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Seducida por un padre de familia
Fecha: 09/11/2021, Categorías: Confesiones Autor: Vero78, Fuente: CuentoRelatos
... Bajó mi pantalón hasta la mitad de mis rodillas (menos mal que era flojo y delgado). Fue bajando con sus labios hasta mi vagina que ansiosa esperaba sentir su lengua y hacerme retozar de placer, mordía mi clítoris, mis labios, introducía su lengua haciéndome suspirar, gemir, quería gritar de placer pero no podía, él se daba cuenta de mi agonía, me ponía su mano en la boca para acallarme, tuve que morder su mano para poder ahogar mi orgasmo. Se arrodilló ante mi, puso mis pies en sus hombro y sin quitarme el pantalón me penetró de uno solo, por suerte la mía estaba mojada por mi orgasmo previo y no me hizo mucho daño, pero lo sentía dura y gruesa, metía y sacaba con fuerza, la dejaba en la entrada de mi vagina, me hacía sufrir el desgraciado, se dio cuenta lo mucho que yo disfrutaba ese pedazo de carne penetrándome muy adentro de mi. Me tapaba la boca, le mordía los dedos para acallar el placer que me estaba dando, no me importaba que mi marido estaba a mi lado durmiendo, me tuvo así como 10 minutos, metiendo y sacando, me vino un orgasmo que tuve que ponerme una almohada en la cara para no gritar, a su vez él se vaciaba dentro de mi. Se quedó quieto por un momento, pude sentir cómo latía dentro mi interior tan bella verga que poco a poco iba perdiendo su fuerza. Se puso de pie y puso su verga en mi cara e hizo que se la limpie, que acepté gustosa, por fin pude sentir en mi boca tremendo tronco, fue rico tenerlo en mi boca, ya no estaba firme y grande, y pude ...
... disfrutarla a plenitud, llenaba toda mi boca con esa verga ya medio dormida, me imaginé que no hubiese podido metérmela entera si la tenía en su total erección. Se lo limpié bien, retiré hasta la última gota de semen, me dio una palmadita en mi mejilla, me dijo que yo era buen polvo, pero no me pudo gozar bien, y que habría que desquitarse y se fue. Me subí mi calzoncito y pantalón, me quedé dormida por un par de horas, a las 5 am, me desperté, desperté a mi marido, llamé al celular de mi amiga para que me abriera la puerta de la calle para poder irnos, me pidió disculpas por dejarnos solos, yo le dije que no se preocupe que al contrario, nos disculpe a nosotros, salimos, caminamos un par de cuadras, tomamos un taxi, y los quince minutos estábamos en casa, a seguir durmiendo. Ya tendida en nuestra cama, me puse a pensar en todo lo vivido, cuestioné mi integridad como esposa, cómo pude haber sido capaz de haberle sido infiel a mi esposo, y lo que es peor, de esa manera, él estando a mi lado, dormido sin sentir nada mientras otro hombre tomaba lo que por derecho le pertenece a mi esposo, mi cabeza era un remolino de pensamientos y remordimientos, de tanto meditar me quedé dormida y no me saqué el pantalón, aún lo tenía mojado de tanto semen que me había dejado... Pasaron como tres meses que los perdimos de vista. Tuvieron que dejar la ciudad por motivos de trabajo, se habían mudado a Cajamarca, yo me comunicaba de vez en cuando con su esposa, por una parte fue mejor que se ...