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El regalo: Un antes y un después (Vigésima octava parte)
Fecha: 10/11/2021, Categorías: Infidelidad Autor: DestinyWarrior, Fuente: CuentoRelatos
... con su mano sobre la de mi esposo y Rodrigo aun acariciando con sus dedos mi pecho cubierto por la delicada tela, con su voz dulce y suave me terminó por decir… —Rodrigo es tan inocente en esta obra mía como tú. Por eso te pido perdón y también, ahora tú valiosa ayuda. Hugo se fue. Me abandonó. —Y recostando su cabeza sobre mi regazo, Martha angustiada, lloró. … —Silvia, mi amor… ¡Perdónanos! También debo pedirte disculpas por no haber detenido con mayor firmeza todo esto. Desde que percibí en ti un cambio en tu pensamiento sobre tu jefe, intenté saber más, mirar el otro lado de esta historia y no sabía cómo hacerlo sin que llegaras a pensar que era únicamente por tu pasado que aún me tenía marcado y que yo finalmente me había convertido en un celoso empedernido y que te agobiaba demasiado con mis preguntas. No te quise presionar y en un camino un día, el destino me puso de frente con esta mujer y decidí aprovechar la ocasión para ahondar en las causas y obtener las respuestas a mis inquietudes sin que sospecharas nada. —Silvia me escuchaba con atención pero mantenía sus manos acariciando el cabello y el cuello de Martha, la mujer de su jefe, que reposaba la cabeza sobre sus rodillas. —Desconfié de ti, –continué la confesión– claro que sí, pero más de las intenciones de tu jefe y me involucré en una investigación personal para conocer todos los ángulos de ese triángulo que se fue formando entre un jefe, su asistente y yo. Y ahora a pesar de mis vanos intentos por ...
... evitarlo, sucedió que nada ocurrió en verdad, pero nos lastimamos todos, Hugo, tú, Martha y yo. Por eso estamos aquí para disculparnos por engañarte y necesitamos ahora tu colaboración para que todos los lados mantengan unidos ahora este naciente… ¡Cuadrado! —Martha se reincorporó después de que terminara yo mi declaración y tomando con fuerza a Silvia por los hombros le dijo… —Preciosa, no sé dónde está mi esposo, no responde mis llamadas y estoy preocupada por no saber de él ni de su situación. ¿Sabes por causalidad de algún lugar donde pueda encontrarlo? —Y mi esposa dejando la botella de agua en la mesita auxiliar, se puso de pie y tomó uno de mis cigarrillos y el encendedor plateado para en el balcón, sin mirar a Martha ni a mí, encenderlo y dar un sorbo al vodka que tenía en su otra mano. —Martha, con ese video lastimaste el corazón, el amor propio de Hugo. Lo mataste prácticamente y si te soy sincera, yo desee que él te abandonara. Ahora, después de escucharte, reconozco que la culpa también es de tu esposo por no entenderte y me siento mal por ti, por él, por mi esposo. Jugamos con fuego los cuatro y estuvimos a punto de quemarnos. Los disculpo a los dos y a ustedes también les pido perdón. A ti Martha por meterme con tu esposo y dejar que el sintiera algo por mí y no detenerle a tiempo y usarlo para darle al mío una lección. Y a ti mi amor, por provocar tus celos, humillarte tanto con mi loca venganza, frente a nuestros amigos. De Hugo no sé mucho Martha, él es ...