1. El regalo: Un antes y un después (Vigésima octava parte)


    Fecha: 10/11/2021, Categorías: Infidelidad Autor: DestinyWarrior, Fuente: CuentoRelatos

    ... un hombre muy reservado. No le conozco amistades aquí en la ciudad. Pero debemos pensar que está bien Martha, tranquilízate. No creo que quiera hablar conmigo después de todo lo que sucedió en tu casa con su amigo americano. —Terminó mi esposa por hablar, regresándose hasta sentarse frente a Martha en el otro sillón y le ofreció a Martha de su cigarrillo y esta se lo recibió con una sonrisa de amistad.
    
    —Silvia, mi vida. Tú le manejas la agenda, las visitas y los viajes, los hoteles donde se hospeda. Piensa mi vida y si de algo estoy seguro es que a ti, él te va a responder. Tú sabes que sin pensarlo o sin quererlo mucho, él confía en ti; te aprecia y… Hugo te sigue deseando. Y yo que soy hombre te puedo asegurar que no despreciaríamos una segunda oportunidad con la mujer que queremos estar. Él te responderá la llamada, de eso estoy seguro. Necesitamos ubicarlo y hacer que regrese con su esposa. Ellos se aman y tú lo sabes. Se por Almudena que prometiste estar siempre para él y yo… Ahora te pido mi amor que ayudes a Martha y lo llames, lo ubiques y entre los cuatro como personas adultas busquemos una posible solución. —Martha fumó y devolvió lo poco que quedaba de aquel cigarrillo a mi esposa, yo terminé mi cerveza de un largo trago y Silvia… ¡Dudo!
    
    —Mi amor, Hugo puede que me responda pero con seguridad te digo que él va a imaginarse otra cosa de mí si lo llamo, si lo busco. ¿Me comprendes? Martha… Tú sabes que él ha empezado a sentir algo más por mí que una sincera ...
    ... amistad y Hugo desea mantener una relación conmigo más íntima, no solo de una noche de sexo. Me dijo que me quería pero que entendía que yo no me separaría de mi esposo por él. Y yo no quiero que por mi culpa terminen ustedes dos separándose. —Todas aquellas palabras en su respuesta tenían mucho de verdad. Martha se encogió de hombros y me extendió su brazo con la intención de que yo le vertiera en aquel vaso ya vacío, más cantidad de alcohol.
    
    —Eso lo sé muy bien Silvia, lo entiendo pero también sabes que en el fondo, Hugo me sigue amando, solo que no se siente capaz de demostrármelo en la cama. Si no quieres llamarlo está bien. Te entiendo, no quieres volver a poner en peligro tu matrimonio. ¡Tranquila! —Y bebió Martha un sorbo largo de su vodka, sin dejar de mirarme como buscando en mi un apoyo. ¡Yo su ansiado auxilio!
    
    Más no dije nada en ese momento. ¡Callé! Pues aún estaba pensando y analizando el próximo movimiento, debatiéndose en una lucha, mi corazón contra varios encontrados sentimientos.
    
    —Lo lastimé –continuó mi esposa hablando– también al dañarle su dichosa terapia, y dudo mucho que me escuche ahora solo hablándole como su amiga. El desea tener a su ángel entre sus brazos solo para él, sin compartirme. Y yo no puedo ser tu reemplazo Martha. Eres tú la causa de esta separación y por lo tanto creo yo, serás también la solución. Por el contrario yo deseo que entre ustedes se arreglen las cosas. Si lo llamo y me pide que vaya a buscarlo… ¿Cómo te vas a sentir? Y ...
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