1. Comer y follar todo es empezar


    Fecha: 18/11/2021, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Quique., Fuente: CuentoRelatos

    ... a bajar la cabeza y a sonar el moquillo.
    
    -No tengo a donde ir.
    
    Me volví a sentar.
    
    -Cuéntame que te pasó.
    
    Sin levantar la cabeza, me dijo:
    
    -El mandamás me echó de casa.
    
    No me podía creer lo que acababa de oír.
    
    -¡¿A estas horas?! ¿Qué clase de pájaro puede hacer eso?
    
    -Discutimos...
    
    No la dejé acabar la frase.
    
    -¡Pues que se fuera él de casa, coño!
    
    -La casa es suya.
    
    Esas palabras me endemoniaron.
    
    -Ya veo, ya, es el típico macho man que va de sobrado. Todos los que conozco que iban de sobrados acabaron sobrando.
    
    Echó el pelo hacia atrás con una mano, y me dijo:
    
    -La culpa fue mía.
    
    -No tenías ganas de darle al cuerpo alegría y él estaba burro. ¿Fue algo así?
    
    -Sí, fue algo así.
    
    -¡Cabrón! Si yo hiciera eso mi mujer vivía en la calle -puse cara y voz de Bartolo- ¡Madre mía, madre mía, madre mía que hambre paso!
    
    Se rio y después me dijo:
    
    -¡Qué payaso es!
    
    -Era para quitarle hierro a la cosa.
    
    -No fue cómo piensa, y no le puedo decir lo que pasó porque se podría imaginar cosas raras.
    
    Soy perro viejo y la pille por el aire.
    
    -¡Manda huevos! El de Arriba tiene esas cosas, le da pan duro a quien no tiene dientes.
    
    -¿Cómo?
    
    -Cómo que tú tenías ganas y él no, discutisteis y el resultado ya lo veo.
    
    -Parece un adivino.
    
    -Tengo muchos años de escuela. ¿Piensas dormir en el banco?
    
    -Sí.
    
    -En la habitación del motel donde me hospedo hay dos camas. Puedes pasar la noche allí y mañana decides que quieres hacer.
    
    -No ...
    ... lo conozco de nada.
    
    Puse de nuevo cara y voz de Bartolo.
    
    -Soy Bartolo, el violador de la M 30.
    
    -¡Qué tonto es! -me siguió la corriente-. ¿Y a cuántas mujeres violó?
    
    -A ninguna.
    
    -¿Y a quién viola?
    
    -A camioneros.
    
    Se volvió a reír, y después me dijo:
    
    -Prefiero dormir en el banco, tiene cara de buena persona, pero es un hombre.
    
    -¡Qué alegría más grande me has dado! No te puedes imaginar cuanto tiempo hace que no me dice eso una mujer.
    
    -Ya no será para tanto.
    
    -Lo es, bueno, si no me acompañas me quedo yo aquí, no quiero que te pase nada malo.
    
    No entendía mi actitud.
    
    -¿Por qué se preocupa?
    
    -Porque me caíste bien.
    
    La muchacha cambió de opinión.
    
    -¿Si lo acompaño se comportará cómo un caballero?
    
    -De eso no te quepa la menor duda.
    
    Ya en la habitación. La muchacha se bañó y puso por encima una camisa mía. Yo ya estaba metido en la cama de la izquierda tapado solo con una sábana. Vi sus divinas piernas casi en su totalidad y las tetas abultando bajo la camisa. Me coloqué de lado, ya que mi polla iba a su bola y se puso gorda. Al meterse en cama, me dijo:
    
    -Hasta mañana.
    
    Apagó la luz.
    
    -Hasta dentro de unas horas, mañana ya no estaremos juntos.
    
    Pasara media hora y no era capaz de conciliar el sueño. ¡Quién podría con un monumento en la cama de al lado! Sentía cómo la muchacha daba vueltas para un lado y para el otro en la suya. Tenía que dejar la caballerosidad aparcada en el monte del olvido. Me levanté y fui hasta su cama. ...
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