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Comer y follar todo es empezar
Fecha: 18/11/2021, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Quique., Fuente: CuentoRelatos
... Estaba boca arriba. Me arrodillé al lado de la cama, aparté la sabana que la cubría y le di un beso en un pezón por encima de la camisa. Puso una mano en mi frente y empujando, casi sin hacer fuerza, me dijo: -No haga eso, pare. Le quité un botón de la camisa y le besé el otro pezón. Sin quitar la mano de mi frente, volvió a repetir: -No, pare, por favor. Al no empujar con fuerza mi cabeza para separarme de ella me dio alas. Le quité otros dos botones y le lamí el pezón izquierdo. -Dijo que iba a ser un caballero. Le besé y lamí la areola y después chupé la teta. -Es como todos. Todos quieren la misma cosa. Se olvidaba del suyo que ni cumpliera aquella noche, pero seguí en silencio, lo mío era hablar con caricias. Le acabé de desabotonar la camisa. Le comí la otra teta (ya no ponía la mano sobre mi frente) y después estuve lamiendo, magreando y chupando ambas tetas hasta que sus pezones se pusieron tan duros que me podría quitar un ojo con ellos. Al bajar besando y lamiendo su cuerpo de piel sedosa, se puso de lado y dándome la espalda, me dijo: -No voy a dejar que su lengua profane mi sexo. Le levanté la camisa y lamí y besé su espalda por la columna vertebral, de abajo a arriba y de arriba a abajo. Después le baje las bragas hasta dejar su culo al aire. Puso una mano en el culo, y me dijo: -Es usted un enfermo. Le aparté la mano (no opuso resistencia), le separé las nalgas y pasé mi lengua por su ojete. Con sus manos y su cabeza ...
... apoyadas en la almohada, me dijo: -Cerdo. Seguí guardando silencio y lamiendo su ojete. Empujé su espalda a ver si se dejaba ir y se dejó. Al estar boca abajo, subí a la cama y arrodillándome con mis piernas a ambos lados de las suyas, le abrí las nalgas y lamí su periné y su ojete, luego se lo follé con la lengua. Sentí cómo se abría y se cerraba el ojete más aprisa. Se iba a correr. No quiso darme esa satisfacción. Se dio la vuelta, y me dijo: -Vuelva a su cama, degenerado. Sabía que no quería que volviera a mi cama, si quisiera que volviera ya se hubiera ido de la habitación. Fui de nuevo a por sus tetas. Esta vez se las devoré. Se las chupé, se las amasé, le mordí tetas y pezones (sin fuerza). La muchacha ya se dejaba. Cuando sentí sus primeros gemidos volví a bajar besando y lamiendo... Al llegar a su coño depilado, cómo tenía las piernas juntas, le pasé la lengua por la parte superior del capuchón del clítoris, era un clítoris grande. Al lamerlo sentí cómo se le escapaba un suspiro, suspiro que no llevaba mi nombre porque no lo conocía, si no, lo llevaría. Acariciando sus tetas con mi mano izquierda, lamí cantidad de vece el capuchón de su clítoris... Después tiré de él hacía atrás con un dedo y sentí en mi lengua el glande que asomara la cabeza cómo la asoma un caracol al sentir el calor. Estaba a oscuras y se veía muy poco, pero podía ver cómo la muchacha se mordía el canto de una mano. Poco a poco fue abriendo las piernas y mi lengua fue lamiendo la parte ...