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Lucky boy (II): La playa
Fecha: 21/11/2021, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Erothic, Fuente: CuentoRelatos
... lados había llegado más gente, pero no me importaba, que diablos me daba lo que pensaran de aquella mujer loca tocándose en frente del hijo de una señora distraída. Era justamente lo que hacía, masajeándome mi vagina mojada debajo de mi bikini blanco, relamiéndome los labios al ver como emergía una gran polla dentro de las bermudas del chico. Acrecentándose más y más sin siquiera tocarla. Deseosa de mí. Y solo para mí. Aquello me dejaba en claro cuánto le estaba excitando mi cuerpo y seguramente cuánto me deseaba. Le agradecía mostrándole mi mano complaciéndome debajo, escondida bajo la tela blanca de mi traje. Ensimismada ante la explicita acción del jovenzuelo, me desanudé el moño que sujetaba mi sostén detrás de mi nuca, y me recosté de costado sobre mi hombro izquierdo, ofreciéndole mi par de senos desnudos para que pudiese admirarme sin cesura, al tiempo que doblaba mis piernas para poder tocarme mejor. Y en ese momento perdió la cordura, por fin sucumbía ante mis encantos y el chico baja su mano derecha hasta su polla erguida para comenzar a estrujarla. De inmediato se bajó las bermudas y se desenfundo su férreo trozo, mirando a su alrededor, rogando porque nadie lo viese. Ante mis ojos emergía su claro y pulcro pito rosado y lindamente depilado, además lubricado ya por sus eyaculaciones previas al acto. Diablos, se veía tan lindo y sabroso, que se me antojaba comérmelo ahí mismo. Pero los vecinos, y su madre, y sus tíos, que de no ser por ellos me lo ...
... cogía en medio de la playa. Mirando su largo falo enfilado fuera de su ropa, me saboreaba esa blanquecina lubricación que le escurría desde su glande y por todo lo largo de su escroto, al tiempo que me metía un par de dedos tan profundo como podía, deseando con toda mi alma fuese ese pene al frente mío el que me estuviese penetrando. Ya completamente cautivada, deshice el coqueto nudo de mi bikini que se aferraba en el costado de mi pierna derecha, dejando que la prenda se deslizara hasta caerse, permitiéndome tocarme más fuerte y más profundo para aquel chico. Mis dedos me ultrajaban con fuerza, mi mano se mojaba con mi lubricación, y aquel joven muchacho se masturbaba para mí. Estábamos muy calientes, casi como el mismísimo sol que nos golpeaba con toda su imponente presencia ya por eso del mediodía. En cualquier momento nos haríamos terminar, no había diferencia, ya cuando me pongo así de excitada soy toda una MILF precoz. De cualquier manera no había tiempo, era ahora o nunca, ambos lo sabíamos. Él se estrangulaba con fuerza su largo y grueso pedazo de músculo, viendo como yo me ensartaba mis dedos medios estimulando mi clítoris desde dentro y con mi pulgar por fuera. Estaba tan complacida que mi vagina no dejaba de lubricarse más y más, empapando mi mano de mi lechita tibia que escurría entre mis dedos, sintiendo cómo mi cuerpo se estremecía en un poderoso escalofrío anunciándome que estaba a punto de venirme. Me concentre en el muchacho, o en su pito más ...