1. El Kelvin y sus desventuras


    Fecha: 21/11/2021, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Thotem, Fuente: CuentoRelatos

    ... hacía la familia de nuestro lado.
    
    β€” Tiene meneo del bueno la jamona β€” contesté.
    
    β€” Pues sí, el año pasado ya le tenía ganas, pero me la levantó un chulito.
    
    β€” ¿No me digas? β€” contesté sorprendido.
    
    β€” ¡como lo oyes! Así, tal cual, incluso se la tiró a escape β€” contesto en tono vehemente.
    
    β€” No entiendo β€” dije
    
    β€” Pues ella encontró media hora para pasar desapercibida, se encontraron tras la duna, al lado de los matorrales y allí se la cepilló. Fue polvazo, yo lo vi, le dio tunda de polla en poco tiempo, ni siquiera se quitó el bikini, se tumbaron, ella se abrió y el hijoputa chulango le metió chorra a fondo, pude ver como el pollazo del tío, le entraba y salía. Gemía como una puta. Le descargo y cada cual por su lado. Ella la hijaputa volvió con los suyos. ¿Cómo te has quedado? Fue tal cual lo vi β€” dijo con entusiasmo.
    
    Tras la charla quedé algo confuso, pero con ese espíritu de iniciativa para poder tener ese aliciente. La hembra lo valía. Madurona, encima me miraba de soslayo. Kevin se dio cuenta, no era tonto, como buen ligón de maduras que era. Empleando su lenguaje (y siendo sincero me molaba) le pregunté:
    
    β€” ¿Qué edad puede tener la jaca?
    
    β€” Ejemplar de 46 β€” me dijo en tono convincente.
    
    Entre chapuzones escandalosos de los chicos y ajetreo de poca gente transcurrió la tarde. A última hora la gente ya recogía y se marchaba, los vecinos no fueron menos. Ella, al pasar me dedico una mirada lateral con movimiento de cabeza que movió su cabellera morena ...
    ... recogida en un moño. Ella iba tras el grupo, los cuales ya llegaban al coche. Volvió atrás, pude apreciar que les decía que volvía por la toalla y la bolsa que había dejado, que empezaran a colocar las cosas en el maletero. Pasó con paso erguido delante de nosotros, de la bolsa saco un cigarrillo. Se dirigió hacia nosotros, y a mi concretamente me dijo si llevaba fuego. Se lo di y dije como quien no quiere la cosa:
    
    β€” Ya ha terminado la tarde, mucho calor, también nos vamos.
    
    β€” Prefiero los lunes, no hay tanta gente que moleste β€” contesto ella con tono engolado al mismo tiempo que me miraba a los ojos con profundidad, al mismo tiempo que daba la vuelta y con un golpe de cadera hizo que su culo se moviera en vaivén.
    
    Quedé impresionado del descaro de ella, Kelvin quedo mirándola fijamente y me dijo:
    
    β€” La tienes, que suertudo, claro, con tu cuerpo, joven y guapo. Yo que no me lo pensaba, ya que seguro que has pillado el sentido de lo que te ha dicho. A mi ni se ha dignado a mirarme. Me pone la tía montón, tengo la polla tiesa β€” me dijo al mismo tiempo que se ponía la mano en su paquete.
    
    La verdad es que yo también estaba palote, enrabado mi pene me explotaba. Dejó a las claras que a la mañana siguiente allí estaría.
    
    Por la noche salimos a tomar unas copas con Kelvin, me llevó a una especie de local de baile anticuado, donde se servían licores baratos y dulzones. Iba como un dandi. Yo me aburría, todo eran matrimonios maduros. Kelvin entablo conversación con una ...