-
VISITA INESPERADA
Fecha: 22/11/2021, Categorías: Incesto Autor: ababol61, Fuente: RelatosEróticos
... favor… Me levanto y voy a la cocina a por más café. Me sigue y mientras me preparo otra taza me abraza por detrás. Ufff…, no me he sentido así en años. La verdad es que estoy ligeramente excitado, y sentir los pechos de mi sobrina contra mi espalda no mejora la situación. Me vuelvo y la aparto un poco, y mirándola de frente, me rindo. --Vale, te lo enseño. Pero solo mirar. Solo una vez. Y esto no ha de salir de aquí, por el futuro de nuestras vidas. --Gracias, tío, me dice abrazándome. --Te quiero un montón. Será nuestro secreto. Aún no las tengo todas conmigo, pero tomo su mano, la llevo al salón y la hago sentar en el sofá. De pie, frente a ella, resoplo. --Has dicho que has visto penes antes. El mío es normal. Debido a tu petición me he excitado un poco, así que esta no es su medida habitual, ¿de acuerdo? --Que sí, que sé cómo funcionáis los hombres. No creo que me vaya a asustar por verlo, dijo entre risas. --Bueno, pues allá voy. Comencé a bajar el pantalón de chándal que vestía y enseguida apareció el calzoncillo marcando el pene en estado de semierección. Los ojos de Aurora no perdían detalle y la vi morderse los labios. No había vuelta atrás. Calzoncillo abajo… --¡¡¡Joder…!!! ¿Esto dices que es normal, tío?, dijo, asombrada. La verdad es que mi pene es normal. No lo he medido nunca, pero tendrá unos quince centímetros de largo y un grosor normal. Es verdad que nunca se ha quejado ninguna mujer con las que estuve antes de casarme, pero he ...
... visto algo de porno y veo cómo la gastan las estrellas, y no puedo compararme, desde luego. Bajé los ojos y observé mi polla morcillona que se mostraba a escasos centímetros del rostro de Aurora. Mi excitación creció, así como el pene, que parecía cobrar vida propia ante los bonitos ojos de mi sobrina. --Bueno, pues así es un pene, dije con intención de poner fin al espectáculo del que ya me estaba arrepintiendo. --No, tío, porfa. Quiero verlo totalmente tieso, porfa… hala, venga, sé bueno, porfa, porfa, porfa… --Aurora, ese no era el trato. --Va, que no te cuesta nada, si casi ya está… La verdad es que me apetecía continuar, pero me daba miedo. --Es que para ponerla tiesa me la tengo que tocar. --Pues hazlo, porfa, porfa, porfa… Me iba a matar esa forma de hablarme. Esa criatura del demonio me estaba provocando como nadie en mi vida. --Nadie ha de saber esto nunca. Y no se ha de repetir. --Nadie. Nunca. Lo prometo. Resignado, tomé mi polla con mi mano y comencé un suave masaje hasta darle su consistencia máxima. La solté y se mantuvo enhiesta frente a Aurora, que miraba extasiada el órgano que se balanceaba orgulloso ante ella. --Tío, ¿te quieres masturbar? ¿Quieres hacerlo por mí? Pero bueno, es que esta criatura quería que me diera un infarto. --No me pidas eso, por favor. --Hazlo. Es mi última petición. Si quieres te ayudo. Será un honor para mí que me enseñes. --No, no, puedo hacerlo solo. Pero sí me ayudaría un estímulo ...