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El sobrino de mi esposo
Fecha: 26/11/2021, Categorías: Incesto Autor: Sophia, Fuente: CuentoRelatos
... hacíamos. Le comenté a mi esposo la invitación de su sobrino, pero era algo lejos, y me interesaba ir con él a verlas. Solo me contestó que tenía sueño, que fuese con Gino, diciéndome: “Me parece muy buena idea, pero que le diga al primo que le preste la moto así van más rápido”. Le comenté a Gino lo que haríamos, que rápidamente la fue a buscar, previo a eso preparé una serie de cosas, que cargué apenas arribó. En cuanto salimos del pueblo por esa ruta polvorienta y desértica, lo abracé, apoyando mi cabeza sobre su espalda, metiendo mis manos a través de su camisa, mientras tocaba sus tetillas, le preguntaba: “Que me hacías anoche en la mesa, se te había perdido algo? Sabías que estaba mal lo que me hacías, mira si le decía a mi marido, te mataba ahí mismo” “Si señora, perdóneme, no lo hare más” Sin dejar de tocar sus tetillas, le digo: “Te voy a castigar, eso no se hace a una mujer casada” Apretándoselas y acariciando su abdomen, dándome la impresión de que se lo había tomado en serio, continúe reprochándole su proceder, tratando de contener la risa, pues parecía al mortificado por su actuación. Al llegar al lugar, bajamos todo, notando que estaba algo tenso, posiblemente por mis supuestos reproches. Me quité la ropa y me quedé en malla, Gino hizo lo mismo. Cuando me dice: “Estas aguas son algo sulfurosas, y disgregan la ropa, es conveniente meterse desnudo” Lo miré sorprendida, no pensaba meterme con mi malla que era nueva y ...
... además me había costado bastante. Así que en un tono de ofendida le digo: “Ahora me lo dices, pretendes que me desnude frente a ti, anoche mi rodilla y hoy verme sin ropa, Está bien, mira para otro lado, mientras me la quito y entro, y después lo haces tú” Así lo hice, aunque me quedé con la trusa, total, no me importaba tanto si se arruinase, al introducirme en el agua fue un deleite algo densa, posiblemente por las sales o los sulfuros no sé, pero parecía que se me abrían los poros, a su vez era relajante produciéndome un placer. Mientras le grito a Gino que se metiese, cuando se bajaba sus bermudas, vi su traste y al girarse, percibí una atrayente verga, a pesar de tapársela al introducirse en las aguas, era digna de seguir observándola. Estuvimos un buen rato en esa agua termal, jugamos nos tocábamos, a veces Gino me abrazaba y toqueteaba levemente mis tetas. Después de un buen rato, me sentí algo mareada, con un gran calor y hasta una especia de excitación, una mezcla de sensaciones entre agradables y perturbadoras. Salí lentamente de esas aguas sin importaba que Gino viese mis pechos, me tiré sobre la arena para tratar de que se me fuese esa sensación de vahído. Gino algo asustado por mi estado, no sabía cómo reaccionar, me tapó con una toalla, me dio agua para beber, me apantalló, creo que dentro de ese estado solo observé su miembro algo erecto, trató de levantarse para ponerse sus bermudas, pero la dije que se quedase a mi lado, lo abracé, sintiendo el ...