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Necesitaba un masaje
Fecha: 09/12/2021, Categorías: Gays Autor: janpaul, Fuente: CuentoRelatos
... fascia plantar! Me producía un enorme placer aliviando el dolor de talón, daba la impresión de ir en volandas, ¡cómo lo disfruté sin ningún tipo de preocupación! Luego subió por una pierna lenta pero firmemente. A medida que subía por mi muslo, llegó también al interior, y de nuevo... sus dedos rozaron mis pelotas. No pude evitarlo; mi polla empezó a ponerse dura. Cambió a la otra pierna. Ocurrió lo mismo, primero suavemente y apretando con firmeza y cuando llegó al muslo, debió haber visto que mi polla se animaba, y no solo rozó las pelotas, las tocaba acariciándolas. Para ese momento mi polla estaba completamente dura, lo cual era bastante obvio que ocurriera, teniendo la toalla ligera enrollada como un cinturón en la cintura. Claro... mi polla había empezado a endurecerse, se estuvo saliendo de debajo de la toalla, lo había visto y había doblado la toalla enrollada en mi cintura. Así que la cabeza, tronco y extremidades estaban totalmente al descubierto, y sus manos descansando sobre mis abdominales inferiores. No había ninguna duda. Estaba observando mi fisiología, anatomía y voluntad, ya todo lo había visto. En ese momento, él ya era conscientemente sabedor de que mi cuerpo le respondía. Se acercó para colocarse detrás de mi cabeza. Yo tenía los ojos cerrados, pero sospecho que mientras estaba de pie masajeando mi cuello... probablemente estaba mirando mi polla dura totalmente expuesta y erecta. Cuando terminó con mi cuello me preguntó: — ¿Continúo con los ...
... pectorales? — Sí, por favor, —le dije sin abrir los ojos y dispuesto a lo que viniera. Escuché cómo dejaba algo de ropa en algún lugar y yo tiré de la toalla enrollada dejándola caer al suelo, aunque se enganchó en la camilla. Luego, comenzó a trabajar en mi pecho. Al poco rato terminó con las palmas de las manos sobre mi pecho e inició un toqueteó de los dedos sobre mi piel, a continuación comenzó a deslizar lentamente sus manos por mi torso, por encima de mis pectorales y luego por los abdominales hasta que sus manos quedaron planas, con las palmas hacia abajo en mis abdominales inferiores, sus pulgares tocaban mi polla mientras los demás dedos se deslizaban por debajo de mi pene duro y se deslizaban hacia abajo hasta llegar a la base de mi polla. Yo estaba con los ojos cerrados. Con sus pulgares, empujó mi dura polla hasta que se puso del todo erecta, apuntando al techo. Así la mantuvo durante varias respiraciones en el más absoluto silencio. Solo noté su aliento suave y cálido por mi pecho y me encendía más solo de saber que su cara estaba sobre mí. Ninguno de nosotros dos decía nada. Mis ojos seguían cerrados. Pero sabía que obviamente lo estaba haciendo a propósito. Lo repitió varias veces, deteniéndose así al final de cada pasada... sus manos planas en la zona de mi ingle y mi polla dura sobresaliendo. Yo estaba flipando... Mi polla estaba a tope de dura, tanto como nunca lo había estado... Aquí estaba un hombre sosteniendo mi polla de manera que apuntaba hacia el ...