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Necesitaba un masaje
Fecha: 09/12/2021, Categorías: Gays Autor: janpaul, Fuente: CuentoRelatos
... techo. Pero ninguno de los dos queríamos frenar lo que estaba pasando. Fue una locura, un momento de auténtica locura. Después de unos minutos, su aliento me daba en la cara y me susurró al oído preguntándome: — ¿Qué más puedo hacer por ti? Yo que quería que lo hiciera, aunque a la vez estaba muy asustado, sólo dije: — ¿Como qué? —No imaginaba que faltara nada más. Él tomó eso que le dije como darle luz verde y simplemente me besó suavemente en los labios. No abrí aún los ojos y me relamí con la lengua. Luego agarró mi polla. Me roció con un poco de aceite de masaje, envolvió su mano alrededor de ella y comenzó a acariciarla. A estas alturas, la suave toalla ya había caído por sí misma al suelo por completo. No pude evitarlo, mi cuerpo empezó a retorcerse. Era tan erótico. Lo que le estaba haciendo a mi pene me puso en contacto con él. Por momentos me llevaba a un punto en el que sabía que estaba cerca. Y luego retrocedía. Tras un minuto, empezaba a acelerar de nuevo y una y otra vez se frenaba. Al principio usó su otra mano para recorrer ligeramente mis abdominales y mi pecho. Luego para pellizcar mis pezones. Sin embargo, ninguno de los dos dijo nada. Y todavía no abrí los ojos. Pero mi cuerpo ardía. Mi corazón latía con fuerza. Mi líquido seminal fluía locamente por el meato. Yo gemía. Ya no pude aguantar y abrí los ojos. Él se encontraba desnudo, arqueado por encima de mi cuerpo y su polla a la altura de mi cara rozándome la nariz. Abrí la boca, encajó su ...
... polla en mi boca y siguió con su trabajo. Mis ojos estaban clavados en sus pezones rosados y erectos, mi boca chupando su glande, mi nariz oliendo su pubis, mis manos violenta y fuertemente amarradas a los laterales de la camilla, mi cuerpo encendido y él seguía con lo suyo. Por fin me corrí, descargué una enorme carga por toda mi cara y mi pecho. Bien supo dirigir mi polla en el momento en que él mismo se hacía a un lado sacando su glande de entre mis labios. Sinceramente, fue uno de los orgasmos más intensos que tuve hasta ese momento. Tal vez el más intenso. Y que me ha dejado marcado de por vida. No tardó en descargar su polla sobre mi pecho y mi cara y al terminar me dio un enorme, húmedo y viscoso beso, recogiendo semen quizá mezclado de mis labios que ambos compartimos Luego, al momento, trajo una toalla caliente. Me limpió suavemente. Mirándome fijamente sólo dijo: — Gracias —y salió de la habitación. No podía creer lo que acababa de suceder. Tuve una repentina sensación de culpa y miedo. Pero me vestí, salí, me paré en el mostrador para pagar y me fui. Y, por supuesto, me masturbé pensando en ello durante semanas. Esa fue la experiencia que me abrió una puerta a otra dimensión. ¿Que si sigo yendo? Por supuesto, siempre pido una cita con Felipe. Ahora me hace masaje anal. Mientras su polla está en mi agujero, sus manos trabajan mis pectorales. Felipe es de enorme agilidad, puede estar follando y haciendo su trabajo. Se embadurna con aceite sus manos y su ...