1. Nerdy boy (3/3)


    Fecha: 10/12/2021, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Erothic, Fuente: CuentoRelatos

    ... cosas para aquel día especial. Regresarían los vestidos, la lencería y los tacones altos. Sin olvidar lo más importante, aquel pene artificial que tantas alegrías y satisfacciones me había dado.
    
    Ese día, me puse un vestido muy corto y ajustado color morado, debajo por supuesto vestiría aquel último conjunto erótico, el de encajes y listones, con las pantimedias unidas que dejaría mi coño al descubierto. Me puse una bragas transparentes y finalmente me envolví en un abrigo ligero color negro y me calcé un par de zapatos abiertos de tacón alto.
    
    Llegando a mi área de trabajo, me sentía increíble; alegre, viva, capaz de todo, segura, y muy poderosa. Desfilaba como modelo en pasarela rumbo a mi entrañable escritorio, cuando mi alumno me miraba desde su puesto. Al cruzar nuestras miradas le esbocé la más sincera y seductora sonrisa desde lo más profundo de mi ser y comencé con mi trabajo.
    
    Aquella clase sería solo de repaso, pues la siguiente semana sería el examen final para no ver a nadie nunca más, incluyendo a mi alumno favorito. Por ello no desaprovecharía un solo momento. Tan solo habiendo regresado a mi asiento me puse en posición tras el agujero de mi escritorio abriendo un poco mis piernas. Sin contratiempos, el ingenuo adolecente daba inicio a los juegos que tanto nos gustaban.
    
    Todo era perfecto; las miradas, las emociones, los juegos y todo eso. De cuanto en tanto, me tocaba para ponerme el cien, justo cuando mi aprendiz me espiaba. Marchaba de las mil ...
    ... maravillas. Entonces la clase terminó y aquel joven se apresuraba a estudiar aquellas otras ciencias que no se le daban tan bien. Por mi parte terminaba con mis apuntes para dar cierre de curso.
    
    En esas estábamos cuando de pronto mi vista se desviaba de mis apuntes. Por debajo continuaba jugando con mis piernas, pero algo me hiso querer saber la reacción de mi alumno. Sucede que yo daba por hecho que me estaría espiando, pero no era así, en cambio se encontraba completamente concentrado en sus propios apuntes.
    
    Tiempo atrás eso me habría sacado e mi buen juicio, pero ahora me gustó. Me quedé viéndole perdidamente. Esa capacidad que tenía de concentración y perder todo contacto con el resto del mundo, en cierta manera le envidiaba.
    
    Entonces sucedió. Sin quitarle la vista un solo segundo, bajé mi mano hasta mi entrepierna y comencé a tocarme. Esta vez ya no era necesario imaginarme a mi alumno en una banca vacía, pues ahí estaba, y aunque no me estaba viendo de alguna manera sabía que me pertenecía. Aún sin la necesidad de tener absoluto control sobre él, su tiempo era mío y al terminar esa última hora de clase seguiría siéndolo.
    
    Fue en ese momento, cuando aquellas caricias de placer que mis dedos ejercían en mi sexo cobraban sentido. Por fin esas sensaciones tenían un cometido, una razón más allá de hacerme correr como loca. Ahora me tocaba con verdadero placer, por fin de estar ganado en mi propio juego.
    
    Eran justamente esas caricias, las que inundaban de éxtasis todo ...
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