1. Viernes, 5 de julio de 2019


    Fecha: 19/12/2021, Categorías: Gays Autor: janpaul, Fuente: CuentoRelatos

    ... pantalón y por los sonidos y el ah, ah, ah, aaah, supe que se estaba masturbando. No lo molesté para no hacerle sonrojar.
    
    Este viernes, 5 de julio, eran las 11 de la mañana y me llamó para saber si estaba en casa.
    
    —Se han ido todos, cada cual a lo suyo estoy solo, aburrido, con pereza y sin saber qué hacer, —le dije.
    
    — ¿Y si vamos a la playa?, —preguntó.
    
    — ¿Adónde?, —formulé la repregunta exigida.
    
    — Escucha, voy a tu casa, llevo cosas, cocinamos, comemos pronto y nos vamos; voy en el coche de mi mamá, voy en bañador y camiseta, tú te llevas un bañador short y camiseta, pongo dos toallas en el coche, — así se explicaba para hacerlo fácil.
    
    Y le dije:
    
    — No, no pongas toalla, que se llenan de arena, yo saco dos pareos para tumbarnos sobre la arena, —le dije.
    
    — Muy femenino eso de los pareos, ¿no?, —replicó.
    
    — No me digas gilipolleces, cabrón...
    
    — No he dicho nada, está bien, está bien.
    
    No tardó en llegar, nos preparamos la comida, me fui a ponerme un pantaloncito muy ajustado, se quedó mirando como quien pregunta de donde sacaste eso y solo le dije:
    
    — Es nuevo, del todo nuevo.
    
    Nos fuimos a la playa. Estacionó. Estaba todo lleno de gente, apelotonados, encontramos un hueco y nos posicionamos, nos ayudamos en ponernos protector a la espalda y nos fuimos a meter al mar, nadamos, desde el fondo miramos para ver la multitud y dijo:
    
    — Se nota el calor que tiene la gente.
    
    — Me da lo mismo el calor, si vengo a la playa es porque me gusta el ...
    ... sol y el mar, no por la gente.
    
    Salimos a tumbarnos. Niños que lloran porque sus padres no les dejan hacer lo que quieren, chicas chillonas hablando con una lengua soez mal de sus amigos a voz en cuello. Chicos que juegan a pilota en la orilla del mar y se les escapa la pelota sobre nosotros, otros chicos que ponen su música para hacer la competencia a la música de otro lugar, señoras que espolvoreaban las toallas para no llevarse la arena a casa pero que nos llenaron de arena a nosotros. Yo me esta encabronando con tanta infelicidad.
    
    — Estás molesto y te mueves sin parar, —me dijo Barna.
    
    — Pero, ¿tú estás a gusto aquí?, —le pregunté.
    
    — No, pero es lo que hay.
    
    — De ninguna manera, yo te llevo a una playa donde podremos dormir y a pié está a quince minutos.
    
    — Vamos allá, —dijo taxativamente.
    
    — Pero es nudista, —le dije.
    
    — ¿Se puede ir en bañador?
    
    — Sí tú quieres, sí; yo sin bañador.
    
    — Vamos, pues, estarás mejor, pero nada de esto a mi padre.
    
    — A nadie le importa nada.
    
    Nos levantamos y nos fuimos caminando hasta llegar allí. Solo se escuchaba el rumor del mar, los que jugaban a pelota estaban lejos de los bañistas y los claros de arena eran grandes, espaciosos y el mar más despejado. Tendimos los pareos y me quité el pantaloncito. Desnudo le invité a irnos a nadar, se vino conmigo. Él no perdía de vista mi polla. Entramos al mar y nadamos brazadas contra las suaves olas y a la altura de las boyas descansamos de hacer braza y nos apoyamos en una ...
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