-
Follando a bordo del yate Britania
Fecha: 26/12/2021, Categorías: Incesto Autor: Quique., Fuente: CuentoRelatos
... miré a sus ojos negros, y le dije: -It is not necessary. Me besó en los labios. No entendía el inglés. Probé en español. -No es necesario -cogí la falda del suelo-. Vístete. La muchacha se volvió a sentar en la hamaca. De pie, con el vaso de brandy en la mano, le dije: -No creas que no me gustas. Eres una de las chicas más bonitas que he visto, y créeme, con el tiempo que llevo sin follar te haría el completo, y probablemente volvería a repetir, pero no soy de los que abusan de una mujer a la que la necesidad obliga a dar su cuerpo. Me acerqué a ella, le volví a levantar el mentón. Se volvió a poner en pie, rodeó mi cuello con sus brazos, y antes de que pudiera seguir hablando, me volvió a besar. -Ya te dije que esto no es necesario. Ojalá me pudieras entender, bonita. La muchacha me echó la mano a la polla por encima del pantalón y me besó de nuevo. Sus labios estaban húmedos y eran dulces, tiernos. Mi polla se empezó a levantar. Le dije: -No debía, pero voy a acabar follándote. La muchacha cogió su vaso de brandy, le echó un trago, luego con brandy en a boca me besó con lengua, acto seguido se agachó, me bajó la cremallera del pantalón, saco la polla, la metió en la boca y me hizo una pequeña mamada. -Ya no te escapas viva... ¡Me cago en todo! No puedo ser tan cabrón. Estaba luchando Jekill contra Hyde, y Hyde acabó riéndose de Jekill cuando oyó a la muchacha decir: -¿De verdad que soy una de las chicas más bonitas que has ...
... visto? Me había sorprendido. -¡¿Hablas español?! Ella, a lo suyo. Meneando mi polla, preguntó: -¿Lo soy? -Sí, lo eres. -¿Qué es un completo? -Correrte tres veces con un oral, un vaginal y un anal. -¿En ese orden? -En el orden que tú quieras. Se levantó. Me besaba y la meneaba. -Nunca me la metieron en el culo. -Para todo hay una primera vez. ¿Te corriste en la boca de algún amigo o de alguna amiga? -No, no me corrí en la boca de nadie. -¿Te gustaría hacerlo? -Sí. -Échate en la hamaca, tahitiana. -Hina, mi nombre es Hina. -El mío es... Llámame Quique. Échate en la hamaca, Hina. Hina se echó en la hamaca y abrió las piernas. Arrodillado, le cogí el pie derecho y le hice la "pedicura" con la lengua, después subí besando, lamiendo y dando mordisquitos en el interior de su muslo hasta llegar al lado del coño peludo. Se lo abrí con dos dedos. Estaba empapado. Le soplé y a Hina se le escapó un pequeño gemido. Le cogí en pie izquierdo y le volví a hacer la "pedicura", o sea, besar, lamer y chupar sus dedos, lamer y besar y masajear la planta, acariciar sus tobillos... Y subí por el otro muslo besando, lamiendo y dando mordisquitos. Al llegar al lado del coño, se lo volví a abrir con dos dedos, le besé el clítoris, y le pregunté: -¿Quieres que te bese los labios? Su voz parecía la de un ángel, cuando me respondió: -Síííí. Me levanté y la besé en la boca. Sonriendo, me dijo: -Malo. Eres un, un, un tramposo. Me desnudé, ...