1. A la próxima ¡me la metes! (2)


    Fecha: 27/12/2021, Categorías: Gays Autor: janpaul, Fuente: CuentoRelatos

    ... sincero—. ¡Ah!, Diego... —dijo estirándome su mano.
    
    Se la estreché, y respondí:
    
    —Marcelo.
    
    El calor que sentí al estrechar su fina mano me hizo estremecer y sentir un sofoco que pude dominar a duras penas.
    
    — ¿Qué edad tienes?, —me dijo en un solo suspiro, mientras me miraba y aspiraba su cigarrillo, seguido por otra tos, delatando que como fumador no era muy experto.
    
    — Dieciocho, bueno diecisiete, pero poco para los dieciocho, —dije mirándolo directamente a sus ojos, medio hipnotizado tanto por el color como por la forma de ellos.
    
    El tiempo de camino a los dieciocho era importante para mí, pero ahora había perdido toda relevancia.
    
    — Dieciocho recién cumplidos, chócala, —fue su respuesta, y volvió a extender su mano en signo de querer estrechar la mía nuevamente, esta vez lo sentí yo, él tiritó muy suavemente pero aun así lo pude percibir.
    
    — Me falta concluir este año para salir de mi colegio, y pienso ir a la Universidad, —dije ufano no de mí sino de tenerlo a mi lado.
    
    Lo miré sonrojado, decidí ser sincero, me disculpé y le dije que era nacido en Murcia, que vivía en Valencia y estudiaba en el Luis Vives donde solo me faltaba acabar el semestre.
    
    — Ah, entonces eres un niño pijo— afirmó concluyendo— ¿y que haces por aquí?
    
    Decidí ser sincero una vez más:
    
    — Buscando— dije con un aplomo que estaba lejos de sentir.
    
    — Aaaah, —fue su respuesta.
    
    Dimos una chupada a los cigarrillos que fumábamos y no teniendo una puta respuesta que darle le ...
    ... propuse:
    
    — ¿Quieres un porro?, —sus ojos se iluminaron como faros en noche de tormenta.
    
    Nos levantamos, lo perverso se me hizo presente de nuevo, metí deliberadamente los dedos de mis manos a los bolsillos de mi short —solo cabían los dedos—, de este modo bajé mi short y me quedó a la altura del pubis por delante y el culo al aire, por tanto le dejé ver mi culo que quedó absolutamente a su vista, y me adelanté a él. Así me aseguraba que me lo podía mirar a su gusto y paciencia.
    
    Llegamos hasta un recodo de dunas que quedaba algo hundido y un gran matorral a un lado y nos quedamos ahí, miramos a todos lados, saqué los canutos del bolsillo trasero del mini short y los encendimos.
    
    Aspiré profundamente y lo mismo hizo Diego. Al poco rato los dos estábamos profundamente drogados. Mi cuerpo se estremecía frente a este muchacho que me miraba fijamente a los ojos, resultado evidente de la droga que nos atrapaba inconteniblemente, haciéndose parte esencial nuestra.
    
    Sentados sobre la arena nos quedamos mirando el uno al otro como si el universo no existiera a nuestro alrededor... No pude resistirlo. Estiré mi mano, y toqué su rostro con mi dedo índice, su hermoso rostro, y se lo acaricié, primero su pequeña nariz, luego sus perfectas y delineadas cejas, y finalmente su boca, el centro de atracción que me tenía loco; y el maldito hizo algo que estaba más allá de cualquiera expectativa que yo pudiera tener: abrió su boca y atrapó mi dedo entre sus labios. Si algo podría haber ...