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Memorias inolvidables (Cap. 20): Amenaza sin apelación
Fecha: 27/12/2021, Categorías: Gays Autor: janpaul, Fuente: CuentoRelatos
... relación entre dos hombres no es correcta, aunque David tuviera su amante que se llamaba Absalón, porque en la Biblia se dice: «Cuando David acabó de hablar con Saúl, el ánimo de Jonatán quedó unido al de David y lo amó como a sí mismo… Jonatán hizo un pacto con David, a quien amaba como a sí mismo (1 Sam 18,1 y 3); «Jonatán, hijo de Saúl, amaba mucho a David» (1 Sam 19,1); «Jonatán volvió a obligar a David que le jurara por el amor que le tenía, porque le amaba como a sí mismo. … Jonatán y David se fundieron en un abrazo, llorando uno con otro, hasta que David cobró ánimo (1 Sam 20,17 y 41); finalmente, cuando murió su amado, David, como era poeta, canta: Cómo han caído los héroes en medio del combate. Jonatán, herido en tus alturas. Estoy apenado por ti, Jonatán, hermano mío. Me eras gratísimo, tu amistad me resultaba más dulce que el amor de mujeres. Cómo han caído los héroes. (2 Sam 1,25-27). Aunque el profeta Elías tenía a Eliseo a quien suele llamarse su discípulo, se puede leer lo siguiente: «Elías encontró a Eliseo, hijo de Safat, quien se hallaba arando. Frente a él tenía doce yuntas; él estaba con la duodécima. Pasó Elías a su lado y le echó su manto encima. Entonces Eliseo abandonó los bueyes y echó a correr tras Elías, diciendo: «Déjame ir a despedir a mi padre y a mi madre y te seguiré». Le respondió: «Anda y vuélvete, pues ¿qué te he hecho?». Eliseo volvió atrás, tomó la yunta de bueyes y los ofreció en sacrificio. Con el yugo de ...
... los bueyes asó la carne y la entregó al pueblo para que comiera. Luego se levantó, siguió a Elías y se puso a su servicio» (1 Re 19,19-21). Aunque Juan pusiera su cabeza en el pecho de Jesús, estando hablando de la traición de Judas, se lee lo siguiente: «Uno de ellos, el que Jesús amaba (se refiere a Juan), estaba reclinado a la mesa en el seno de Jesús. Simón Pedro le hizo señas para que averiguase por quién lo decía. Entonces él, apoyándose en el pecho de Jesús, le preguntó: «Señor, ¿quién es?» (Jn 13, 23-25). No juzgo los textos ni tengo la capacidad para interpretarlos, pero concluyo que amar siempre es bueno, sin excepción, sea como sea. Tampoco juzgo a las Iglesias, seguro que tienen “sus” razones, pero yo estoy hecho un lío, ¿Quién me ha hecho como soy y se ha alejado de mí? o ¿es que yo me he alejado de él porque me ha hecho así? Estas son preguntas que no me las ha resuelto nadie. Pero en cierta manera entiendo a mi madre, ella que me ha llevado en su vientre y me ha amamantado y me ha criado, me desprecia, ¿quién es el culpable ella o yo? Pienso que ni ella ni yo somos culpables, tal vez sea culpable mi padre que no supo ponerse en su sitio, dejar a mi madre en el suyo y situarme a mí en el mío. Respecto a mi familia, me propuse que tenía que salvar lo que podía ser salvado, mis hermanos. Con el fracaso de mi madre conmigo, no se atreverá a hacer lo mismo con mis hermanos, ellos podrán decidir, sabrán decidir, querrán decidir. Ahí teníamos a Facundino que ya ...