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La casada mal follada
Fecha: 22/01/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
... no paró de mamar hasta que le di toda la leche que tenía acumulada. Tania, tragaba, y decía: .¡Qué rica... Espesita... Calentita.... Qué rica...! Al acabar de correrme, se levantó, arrimó la espalda a la pared, se abrió de piernas, y me dijo: -¡Dame lo mío, papito! No podía dejar de mirar para sus tetas. Eran preciosas. Inmensas, apetitosas. Las cogí y se las devoré. Sí, las mordí, las chupé las mamé, las estrujé... Después me agaché, metí mi cabeza entre sus piernas y le comí el coño lamiendo de abajo arriba cómo si no hubiera mañana... Su coño se humedeció, más y más, y más, hasta que sentí cómo un liquido caliente caía sobre mi lengua, me dijo: -¡Me corro, papito! Se corrió cómo una gatita. De su coño salió un rió de jugos incoloros cómo del agua, pero espesos como mocos. Jadeaba, temblaba... Cuando se corría lo hacía en grande. Al acabar de correrse ella y de tragar sus jugos yo, me levanté le metí dos dedos en el coño, y mirándola a los ojos froté su punto G a mil por hora. Tenía mis labios a milímetros de los suyos. Esperaba que me besara, pero en vez de hacerlo su mirada me retaba, era cómo si me estuviera diciendo que no iba a ser capaz de hacer que se corriera, pero cuando mis dedos comenzaron a chapotear en sus jugos, cerró de los ojos, volvieron los gemidos, echó la cabeza hacia atrás y se corrió de nuevo. Sentí cómo una cascada de jugos bajaba por mis dedos... Aún no acabara de correrse cuando le di la vuelta y le empotré las tetas contra la ...
... pared, Abrió aún más las piernas, levantó los brazos, apoyó las manos en la pred y echó el culo hacia atrás. Se la clavé de una estocada. Después de ametrallarle el coño un par de minutos, se lo llené de leche. Tania movía su culo buscando correrse de nuevo. Acabé de correrme y la seguía buscando. Quité la polla, le volví a dar la vuelta, metí mi cabeza entre sus piernas y le lamí el coño. Le comenzaron a temblar las piernas, y exclamó: -¡¡Ayyyyyyyy diooooosssssssss, queeeee riiiiiicoooo!! Se corrió de nuevo, y mientras gozaba, de su coño salio de todo, y de todo me tragué. Tania, después de correrse se echó boca arriba sobe la cama y mientras yo echaba una copa de Freixenet, me dijo: -Eres un cerdo encantador. -Encantador, no sé, pero cerdo, sí que lo soy. En fin, se acabó el tiempo. ¿Te apetece tomar la última? -Olvídate del tiempo. No tengo prisa. Mi marido está trabajando. Me tomaré esa copa y antes de irme te voy a echar un polvo que lo vas a recordar toda tu vida. Después de tomarnos la copa, me eché a su lado. Tenía la polla a media asta. Tania me ató las manos a la espalda con sus medias, subió encima de mi, puso su coño sobre mi polla, metió mi cabeza entre mis tetas y las movió de lado a lado. Después me dio a mamar una, la otra, me abofeteó la cara con ellas... Luego comenzó a frotar su coño con mi polla desde mis pelotas al glande y del glande hasta las pelotas. Me besó por vez primera, sus labios eran dulces y su lengua traviesa. Con el primer ...