1. La casada mal follada


    Fecha: 22/01/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    ... beso se me puso la polla dura del todo. Comenzó a latir entre sus labios vaginales... Tania, levantaba su duro culo y dejaba que la polla se pusiera mirando al techo para aplastarla con su coño y volver a moverlo de las pelotas al coño y del coño a las pelotas. Me envolvía con sus besos, con sus tetas, con su masturbación vaginal. Nada decía, solo hacía, y haciendo cogió la polla, la puso en la entrada del ojete y metió el glande dentro de su culo. Yo empujé, pero su mano cerrada hacía tope y no la dejaba entrar, del culo pasó al coño, metió la cabeza dentro, de nuevo empujé, pero de nuevo encontré su mano cerrada haciendo tope... Volvió a masturbarme con su coño, que a estas alturas de la follada ya estaba empapado... Y vuelta a meter el glande dentro del culo, y dentro del coño y a frotar... Y queriéndome poner perro, se puso perra, o queriéndose poner perra me puso perro... El caso fue que al final, cuando la humedad brillaba en el interior de sus muslos, me besó, y me dijo:
    
    -¿Preparado para correrte?
    
    -Casi.
    
    Su mano agarro mi polla y metió la cabeza en el coño. Empujé, quitó la mano, y entró hasta el fondo, con mi polla ...
    ... clavada a tope, su culo se movió despacito, de atrás hacia delante y de adelante hacia atrás con su clítoris rozando mi pelvis. Sus labios rozaban los mios, más no los besaban. Me miraba a los ojos y gemía en bajito. Cuando cerró los ojos y me besó supe que se iba a correr. Así era, casi susurrando y sin dejar de mirarme a los ojos, me dijo:
    
    -Correte, córrete, córrete, correte, correte.
    
    Se incorporó, echó la cabeza hacia atrás, me volvió a mirar, y con la cara llena de gozo, envuelto en un suspiro, me dijo:
    
    -Me estoy corriendo en tu polla.
    
    Su coño apretaba mi polla, la soltaba y la bañaba, la apretaba, la soltaba y la bañaba... Cuando Tania sintió cómo mi leche la llenaba se derrumbó sobre mí. Su boca se juntó con la mía. Le quise chupar la lengua, pero se me adelantó y casi me la arranca con la fuerza que me la chupó.
    
    Al rato se fue. Pensé que no iba a saber más de ella, pero al día siguiente la vi hablar con el recepcionista y le pregunté al botones:
    
    -¿La conoces?
    
    -Claro, es la esposa de Rafael.
    
    -¿Quién es Rafael?
    
    -El que está con ella, el recepcionista, pero a Ana María ni la mire, Rafael es muy celoso.
    
    Quique. 
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