-
¡Métemela en el culo, padrino!
Fecha: 23/01/2022, Categorías: Incesto Autor: Kiko, Fuente: CuentoRelatos
... sabes que siempre me corro al comerme el coño. Puedes pensar que se lo comes a ella. -Estás más borracha de lo que yo pensaba. Rosaura se desvistió y cómo era verano, después de pasarle la llave a la puerta, se echó desnuda sobre la cama. Llevaba tiempo sin masturbarse y esa noche era un buen momento. Mojó dos dedos en la lengua, uno de los dedos tocó un pezón y el otro dedo tocó el otro, cerró los ojos y recordó el martes de carnaval en que su amiga Martina y ella se disfrazaran de Morticia y Wednesday Addams. Llegaran a su habitación donde descansaba sobre la cama el oso gigante con el que se masturbaba. Martina estaba disfrazada de Morticia y ella disfrazada de Wednesday y se sentaran en el borde de la cama. Le preguntara Martina. -¿Tus padres tardarán en regresar? -Vuelven por la mañana, por eso te dije lo de dormir conmigo. Martina se echó hacia atrás sobre la cama, puso sus manos en la nuca y le dijo: -Con ese disfraz pusiste a los chicos a cien -Tú con disfraz y sin disfraz los pones a mil. ¿Qué les das a los chicos que los vuelves locos? -No sé, pero no me gustan los chicos. Me gustan las chicas, y tú me gustas más que ninguna otra. Rosaura en su habitación de la aldea mojó dos dedos en la lengua y comenzó a acariciar su clítoris mientras seguía recordando cómo se puso seria y le dijo: -Va a ser mejor que te vayas para tu casa, a mí no me gustan las mujeres. Martina, que era morena, de ojos negros y que tenía todo grande, se incorporó ...
... y le preguntó: -¿Cómo sabes eso si nunca probaste? Hizo amago de besarla, Rosaura le dijo: -No, Martina, y no sigas o te vas a dormir a tu casa. Martina le besó el cuello. -Para, Martina, para que te la estás jugando. Quiso meterle la lengua dentro de la boca, pero los dientes de Rosaura se lo impidieron. Le tocó una teta, y le cayó una hostia con la palma abierta. -¡Trasss! -¿Vas a parar ahora, guarra? Martina le puso la otra mejilla. -Dame otra. -Estás enferma, Martina Le pasó la yema del dedo pulgar por el labio inferior. -Lo que estoy es enamorada de ti. Finge que tú también me quieres. -No insistas que no voy a hacer nada contigo. Martina le volvió a tocar una teta y le volvió a dar otro pico. Rosaura con cara de mala leche le apretó el cuello, le escupió en la boca, se lo soltó y le dijo: -¡Déjame, guarra! -Te quiero. Le volvió a escupir. -¡Me das asco! -Más, escúpeme más, amor mío. Le volvió a escupir, y le dijo: -¡Estás loca! -Por ti, bésame. Rosaura se pusiera muy caliente con los escupitajos y los apretones de cuello. Le volvió a escupir, y le dijo: -Cerda. Vio a Martina mirándola con carita de enamorada y los labios entreabiertos, y le dijo: -Estás muy mal, Martina. -Dame un beso, solo un beso, dame un beso y me voy. -Júralo, no, mejor no jures nada. Rosaura le dio un pico. Martina le metió la lengua en la boca y la besó. Rosaura se dejó besar y el beso se prolongó. Cuando ...