1. ¡Métemela en el culo, padrino!


    Fecha: 23/01/2022, Categorías: Incesto Autor: Kiko, Fuente: CuentoRelatos

    ... dejo de besarla ya Rosaura tenía las bragas empapadas, y le dijo:
    
    -Cabrona, me has puesto cachonda.
    
    -Pues yo, ni te puedes imaginar cómo estoy. Deja que te haga el amor.
    
    Rosaura ya no iba a dar marcha atrás.
    
    -Mejor échame un polvo.
    
    Rosaura en su habitación de la aldea recordando la cara de felicidad que había puesto su amiga metió dos dedos dentro del coño y después recordó lo que le dijo.
    
    -¡Te voy a echar un polvo que no lo vas a olvidar mientras vivas!
    
    Le abrió el cuello de la blusa blanca que sobresalía del jersey y volvió a lamer y a chupar su cuello. Rosaura gemía en bajito. Martina metió una mano entre las piernas, se las separó y acarició sus muslos. Buscó su coño y se encontró con las bragas mojadas. Al acariciar el clítoris con tres dedos los gemidos de Rosaura subieron de tono y tuvo que acallarlos con besos. Le quitó el jersey negro y la blusa blanca y vio sus tetas redondas, con areolas picudas y oscuras y tiesos pezones. Besando su boca y su cuello y magreando su teta derecha la echó hacia atrás. Ya tumbada volvió a acariciar su clítoris por encima de las bragas. Rosaura se abrió de piernas totalmente. Martina la besó, besó sus pezones, los lamió, los chupó y los mordió con suavidad, luego lamió y chupo las areolas mientras magreaba las tetas. A continuación se metió entre sus piernas, le quitó la falda y le bajó las bragas y después le dio media docena de besos en el clítoris, luego lamió suavemente su coño de abajo a arriba poco más de ...
    ... una docena de veces. Rosaura tapó la boca con una mano y sin más se corrió en la boca de su amiga.
    
    Se corrió en la boca de su amiga y se corrió en su amplia cama de la aldea.
    
    Sintió a su padrino y a su madrina subir las escaleras y meterse en su habitación. Siguió con lo suyo, ya que cuando se masturbaba no le llegaba correrse solo una vez. Recordó cómo le decía Martina:
    
    -Ahora nos vamos a correr juntas.
    
    Martina se quitó el vestido negro que le llegaba a los pies y quedó en pelota picada. Sus tetas eran grandes, aperadas, con areolas rosadas y pequeños pezones y el coño lo tenía peludo. Se echó encima de Rosaura y le puso las tetas en los labios. Rosaura lamió y chupó, después Martina se abrió de piernas y le puso el coño en la boca. Del coño cayeron unas gotas de jugo sobre su cara. Rosaura le dijo:
    
    -Estás muy mojada.
    
    -Es de hacerte correr a ti. Saca la lengua.
    
    Sacó la lengua y Martina frotó el coño contra ella al tiempo que con dos dedos masturbaba a Rosaura. A Martina le llevaba tiempo correrse. Tiempo después estaban de rodillas una frente a la otra, se frotaban las tetas por los pezones mientras se besaban con lengua. Rosaura acariciaba el coño de Martina y Martina el de Rosaura. Poco después Rosaura le comía las tetas. No paraban de gemir. Martina cruzó las piernas con las de Rosaura y haciendo una tijera comenzaron a frotarse los coños. Al rato le decía Martina:
    
    -Dame, dame. Quiero sentir tu coño correrse en mi coño.
    
    Se cogían las piernas y ...
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