1. ¡Métemela en el culo, padrino!


    Fecha: 23/01/2022, Categorías: Incesto Autor: Kiko, Fuente: CuentoRelatos

    ... culo, donde quieras, pero métemela!
    
    Se la metió en el coño. Le entró tan apretada que chilló cómo una coneja:
    
    -¡¡¡Hiii!!!
    
    Después le sacó la cuarta parte y se quedó quieto magreando sus tetas. Rosaura empujó con el culo y la metió hasta el fondo, luego la quitó hasta la mitad y Rosaura otra vez con el culo: ¡Zas! La metió hasta el fondo de nuevo de un empujón, acto seguido la quitó toda hasta dejar solo la punta dentro e hizo lo mismo sin contar que su padrino iba a empujar también y casi le rompe el coño.
    
    -¡Bruto!
    
    Con la polla metida de nuevo hasta el fondo, le acaricio el clítoris con tres dedos, le dio caña y al ratito sentía como su coño estrechito apretaba y soltaba su polla al tiempo que la bañaba de jugos.
    
    Al acabar de correrse le siguió dando cada vez más aprisa hasta que las piernas le comenzaron a temblar y se corrió de nuevo, diciendo:
    
    -¡Me corro, me corro, me corro, me corro!
    
    No hacía falta que lo repitiera, se estaba corriendo cómo una zorrita que era.
    
    Genaro al acabar de correrse su ahijada, la sacó, se la puso en los labios y cómo no abrió la boca se corrió en su carita pecosa.
    
    Al acabar de correrse limpió la leche de la cara con una sábana y después subió encima de su padrino que se había echado boca arriba. Cogió la polla flácida y la frotó en el coño hasta que se puso casi dura, luego la metió en el coño y lo folló hasta ...
    ... que la polla se puso dura del todo. Con la polla tiesa Genaro la cogió por la cintura, le llevó el coño a su boca y se lo lamió. Tiró un poquito más hacia él y le lamió y folló en culo con la lengua. A Rosaura le pidió el cuerpo que le desvirgara el culo, y se lo dijo:
    
    -Quiero que me la metas en el culo, padrino.
    
    -Métela tú.
    
    Rosaura se sentó sobre el pecho de su tío y deslizó el coño mojado por todo su cuerpo hasta que chocó con la polla empalmada. La cogió, la frotó en el ojete, la puso en la entrada, mojada con saliva y aguadilla, empujó y metió la cabeza.
    
    -¡Joder que obús!
    
    No le había dolido. La siguió metiendo en el culo hasta que llegó al fondo. Beso a su padrino. Los besos eran diferentes a los que había dado y le habían dado, ya que los labios de su padrino eran cómo más secos, pero después de unos cuantos besos con lengua le gustaban tanto o más. La polla comenzó a entrar y a salir de su culo. Al principio no le gustaba, pero después le fue cogiendo el gusto a la cosa. Puso sus manos sobre el pecho de su padrino y mientras él metía y sacaba ella frotó el clítoris contra su cuerpo y acabó corriéndose y encharcándole los huevos.
    
    -¡Mi madre que corrida!
    
    Genaro, magreando sus tetas, le llenó el culo de leche. Rosaura, echada a lo largo de él y chupando su cuello se corrió cómo una cerda.
    
    Esa noche comenzó una historia larga, muy larga.
    
    Quique. 
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