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El pasado de Ale
Fecha: 28/01/2022, Categorías: Infidelidad Autor: Gab, Fuente: CuentoRelatos
... canalillo separando sus dos tetas. Tiré más de los tirantes y vi hasta la mitad de sus tetas. O tetazas debería decir. El siguiente tirón dejaría ver sus pezones. Estaba absorbido por sus tetas, no podía mirar otra cosa. Tiré finalmente para dejarlas totalmente al descubierto. El vestido no bajó más de ahí, quedó encima de su barriga. Tenía unos pezones de color marrón típicos de mujer embarazada. Una maravilla. Un monumento. Me lancé a tocarlas, a sobarlas, a disfrutarlas. Acaricié sus pezones, las cogí con ambas manos sin poder cubrirlas por completo. Ale empezó a suspirar echando su cabeza hacia atrás. Le daba placer que tocase sus tetas y pezones. Yo ya no podía más, tenía la polla como una lanza. Me bajé el pantalón dejando los bóxer a la vista con un bulto importante a centímetros de Ale. Se quedó mirando mi paquete en silencio como sorprendida. No dudé un segundo en bajarme el bóxer hasta los tobillos. Mi polla gorda empalmada acompañada por mis huevos y entrepierna depilados y bien cuidados la dejó boquiabierta. Ahora era ella la que no podía quitar sus ojos de una parte de mi cuerpo. En mi desenfreno no esperé y subiendo mis manos por sus muslos por debajo del vestido llegué a alcanzar los extremos de su tanga, el cual agarré con fuerza y tiré hasta sacarlo hasta las rodillas. Seguí tirando hacia abajo hasta sacar el tanga color blanco del todo. Me coloqué entre sus piernas, ella sentada sobre el mueble, apoyada con ambas manos en él ligeramente echada hacia ...
... atrás. Mi polla erguida apuntando sin complejos hacia su coño, que estaba tapado por el vestido azul. Estaba ido, poseído por la lujuria, no pensaba en otra cosa que en meter mi polla dentro de Ale. Ella seguía mirando absorta mi polla. Notaba su desnudo pecho bajar y subir agitadamente, sus tetas moverse al compás. Fui acercando poco a poco mi polla hacia su coño del que separaban pocos centímetros. Por fin levantó su mirada para mirarme a los ojos. Era una mirada llena de amor. Esta era la peor pesadilla de Carlos, o de cualquier marido. Su mujer embarazada a punto de ser follada por otro hombre mientras ella le miraba totalmente entregada. Ale extendió su mano y ante mi sorpresa y gran placer, rodeó con sus dedos la base de mi polla para atraerla y recorrer los escasos centímetros que la separaban de su coño. Con su otra mano levantó el vestido para dejar ver por primera vez su precioso y depilado coño y el comienzo de su incipiente embarazada barriga. Colocó la punta de mi polla en la entrada de su coño y levantó otra vez su mirada para posarse en mis ojos. A partir de aquí era trabajo mío. Movió ambas manos para ponerlas sobre mis hombros. El vestido azul cayó sobre mi polla ocultando lo que ocurriría ahí debajo. Su boca se abrió ligeramente y su cabeza hizo un movimiento casi imperceptible como de consentimiento para que yo empujase. Poniendo mis manos en su cintura para agarrarme, empecé a empujar hacia adelante. Mi polla comenzó a abrirse paso entre las paredes de ...