1. Mario (13 de 22): Curando las heridas


    Fecha: 28/02/2022, Categorías: Gays Autor: Albany, Fuente: CuentoRelatos

    ... dio.
    
    -Tenemos que hablar y te alegrarán las noticias que tengo. -punto, no hubo más.
    
    Previniendo lo que pudiera ocurrir me lavé detenidamente, comprobando que no me dolía el culo cuando me introducía los dedos y al final decidí usar el plug esa noche. Hacía noventa y dos días que mi culito llevaba inactivo y la experiencia de la última vez no había sido para nada placentera.
    
    A la noche estuve tentado de moverlo como me enseñó Guillermo, para darme placer y no me atreví, el dolor que sentí aquel día me tenía secuestrado sexualmente.
    
    Ese día estaba solo en la casa, había dado libre al personal y él mismo me abrió las puertas, había decidido no volver a usar las llaves que me entregó, de momento.
    
    Llevaba puesto unos sencillos pantalones largos y camisa, el frío se dejaba sentir en la calle anunciando el próximo invierno, la calefacción estaba muy alta y se estaba bien.
    
    -Pasa Marito, no tengas miedo. -en el momento que cerró la puerta me sujetó sin brusquedades dándome un beso en la frente. No me fiaba de él y le miraba suspicaz y temeroso, aunque sabía que fuera lo que pasara, tenía que ceder a lo que él quisiera.
    
    -Entiendo tus recelos y no te culpo Marito, ven siéntate y hablemos. -tomé asiento, precisamente en el sofá que tan malos recuerdos me traía y lo hice en una esquina.
    
    -Tenía que hacer algo para obligarle a marchar, tu sabes lo tozudo que es. -Guillermo no se había sentado y me imponía viéndole tan grande allí de pie, pareció darse cuenta y se ...
    ... sentó en el otro extremo.
    
    -Resulto todo muy cruel.
    
    -Si, para él, para ti y para mi también. Quiero pedirte perdón y decirte que no volverá a ocurrir.
    
    -Nos odiara siempre Guillermo, eso es lo que has conseguido. -me veía acurrucado en el extremo del enorme sofá.
    
    -Era lo que queríamos los dos, ¿no es cierto? Tu me pediste que le dijéramos lo nuestro, esa fue la forma para que el mismo lo viera, ahora se que no fue la mejor decisión para nadie.
    
    -Aún tiene que sentir el dolor de nuestra traición.
    
    -En eso te equivocas, al menos sirvió para que él cogiera su camino. -Guillermo no entendía que Robert había elegido otro y que tenía derecho a ello, o al menos a saber la verdad dicha de otra manera menos cruenta.
    
    -La información que me llega es que ha comenzado a salir con una chica que estudia con él, una muchacha japonesa. -dijo lo de japonesa con cierto desdén.
    
    La noticia me produjo un agudo dolor, pero también me alegraba por él, Merecía encontrar alguien que le amara y le hiciera feliz. Sentí la necesidad de defenderle frente a Guillermo.
    
    -¿Tampoco te gusta ella, no es lo suficientemente digna para ti?
    
    -¡Ja, ja, ja! No se trata de eso, ella es hija única de un importante empresario japonés y en riqueza le gana a Robert, es porque eso implica que será más difícil que regrese. No pienses que soy más perverso de lo que realmente sea.
    
    Me sonreía socarrón e irónico.
    
    -Ven, acércate Marito. -me fui aproximando, arrastrando el culo sobre el cuero del ...
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