1. Luismi y Silvia: El secreto


    Fecha: 02/03/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Hansberville, Fuente: CuentoRelatos

    ... tenía un cuerpazo pese a sus treinta y ocho años, una figura espectacular.
    
    Tenía la piel clara, unas tetas nada exageradas que pese al efecto de la gravedad se veían exquisitas. Unos pezones rosados apuntando hacia arriba con los que llevaba años soñando e imaginándomelos solo la mitad de sabrosos que me parecían ahora. Su abdomen estaba completamente liso, un ombligo perfectamente redondo por debajo del cual aparecía el contraste de color que había delimitado la braguita del bikini a lo largo del verano. Su vello púbico era negro y rizado. Estaba alborotado al haberse secado sin la presión de la ropa interior. Estaba perfectamente recortado en forma de triángulo. Sus moldeadas piernas me parecieron espectaculares.
    
    Aún con desconfianza vi cómo se situaba delante de mí. Se arrodilló y me quitó los pantalones:
    
    -¿Eres virgen, Luismi? -asentí con la cabeza -pues habría que solucionarlo...
    
    Me cogió la polla con la mano derecha y yo suspiré de placer. Tenía la mano cálida y de una suavidad indescriptible para mí en ese momento. Sin dejar de mirarme me la acarició lentamente durante unos segundos, para luego apretar un poco. Liberó mi glande a punto de estallar.
    
    Lorena inclinó la cabeza hacia mi entrepierna y vi cómo se iba introduciendo mi polla en su pequeña boca. Esa sensación de notar una boca húmeda y caliente sobre mi polla fue tremenda. Sentía como se derretía allí dentro.
    
    Lorena empezó a coger un ritmo más constante. Yo suspiraba y respiraba entrecortado. ...
    ... Era mi primera mamada. Estaba haciendo un esfuerzo por no correrme rápido pero Lorena era una auténtica bomba y tan solo con la boca consiguió que me descargase.
    
    Todo el cuerpo se me puso en tensión, sentía la polla más dura que nunca y un hormigueo en la corona del glande que estaba a punto estallar:
    
    -Aaahhhggg... -me agarré al asiento del sofá con ambas manos mientras eyaculaba. Seguí aferrado al sofá cuando Lorena, tras retirar la cabeza seguía sacudiéndomela. Pude ver como varios chorros de semen salían disparados en todas direcciones, manchando sofá, alfombra e incluso su pelo.
    
    Después de varios espasmos me rendí en el sofá con los ojos cerrados:
    
    -Vaya corrida, ¿de cuando no descargabas?
    
    -Es que nunca me habían hecho eso -dije con los ojos aún cerrados
    
    -Pero no te duermas que ahora me toca a mí...
    
    Lorena comenzó a subir mientras me besaba el abdomen, mi pecho y llegaba a mi cuello. Yo trataba de parecer tranquilo pero me delataba la torpeza con que le cogía las tetas. No sabía muy bien si amasar, pellizcar o agarrar, así que lo hacía todo a la vez:
    
    -Tranquilo, ahora quiero que me lo comas tú.
    
    Ella se recostó sobre un brazo del sofá y abrió las piernas dejando ver como su coño estaba abierto y húmedo. Yo me arrodillé en el suelo y tumbé mi cuerpo sobre el asiento del sofá de manera que mi cara quedaba a la altura de su entrepierna. No tenía muy claro como se hacía aquello. Así que con ambas manos separé los labios dejando a la vista la raja toda ...
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