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Luismi y Silvia: El secreto
Fecha: 02/03/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Hansberville, Fuente: CuentoRelatos
... abierta. Ese olor a sexo era algo totalmente nuevo para mí. Pasé la lengua por toda la vagina saboreando aquel flujo que manaba. Empecé a dar lengüetadas introduciendo la lengua dentro. Oía suspirar a Lorena: -Tranquilo, más despacio, Luismi -ella me dirigía –sigue, no te pares. Viendo que yo era incapaz de dar con el punto exacto de su placer, apartó mi cabeza y me miró con cara de lujuria: -Deja que yo te guíe -se acarició el coño de abajo a arriba -mira, ¿lo ves?, éste es el botón, el clítoris, la pipa o como quieras llamarlo... Tan solo llegamos al orgasmo por la estimulación de éste. Así que céntrate en él y me llevarás a la gloria. Puso los dedos índice y corazón de su mano derecha en forma de V invertida y delimitó la zona que tenía que comer. Ante mí tenía un trozo de carne duro, del tamaño de una falange -con el tiempo me di cuenta que Lorena tenía el clítoris más grande que he visto en mi vida. Me puse a lamer aquello que ella me mostraba y a seguir todas sus instrucciones: -Sigue chupando, sigue. Un poco más rápido. Tríllalo con los labios. Aaaahhhh. -Era muy excitante para mi oírla -Sí, succiona, aaahhh, si que bien vamos sigue. Me estaba deleitando y mi orgullo masculino crecía tan rápido como lo hacía mi polla. Cuando noté que me cogía la cabeza y me presionaba hacia ella, supe que lo estaba haciendo bien. Seguí con la presa de carne trillada y moviendo la lengua rápido sobre ella: -Ahora, ahora, siiii, ahoraggg Noté como mi ...
... barbilla se mojaba por el flujo de ella. Traté de lamer y beber todo lo que salía. Su sabor indescriptiblemente dulce me encantó. Al levantar la cabeza pude ver como su cara estaba toda roja y sus labios también. Me pidió que subiera. Yo hice una parada en sus bonitas tetas. Lorena tiró de mi y me besó no le importó que mi boca aún con restos de su flujo supiera a coño y eso me excitó, más aún. La miré a los ojos: -Quiero follarte -le dije con deseo. -Te voy a desvirgar -me replicó ella con media sonrisa. Enseguida intenté penetrarla torpemente: -Tranquilo no corras. Se acomodó mejor en el sofá. Abrió más las piernas y me guio la polla con su mano hasta la entrada de su coño. Sentí el calor que desprendía y no pude aguantar nada más. Se la metí de un golpe. Aún recuerdo esa sensación de la primera vez, como esa cavidad húmeda y caliente se adaptó perfectamente a mi polla. Que fácil entraba: -Mmmm -suspiró ella cerrando los ojos al notar mi virgen polla dentro de su vagina. No me entretuve y comencé a bombear lo más rápido que podía, como si fuera una competición. Sin disfrutar el momento: -Tranquilo, más despacio... -me decía ella -No puedo, no puedo. Me corro, me corro, aho... raaaggg En menos de un minuto me corrí dentro de su coño. Lorena me había desvirgado. Yo respiraba con dificultad, tenía una sonrisa de oreja a oreja. Me sentía en la cima del mundo. Se lo quería contar a todo el mundo pero no podía ser. Aquello tenía que quedar entre ...