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El joven roquero y la casada poco follada
Fecha: 03/03/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Kiko, Fuente: CuentoRelatos
... precisamente una hostia. -¿Quién coño te crees que eres? -El que te va a follar. El joven roquero le cogió las manos, se las apretó, la empujó contra la pared y buscó su boca mientras su dura polla se frotaba con su ombligo. Marina le dijo: -¿Por qué me haces esto? -Porque me vuelven loco las maduras con un buen culo. El joven roquero forcejeó con ella para besarla, pero no consiguió hacerlo. Con la cara de lado, Marina le susurró al oído: -Soy una mujer casada. El joven roquero le mordió el lóbulo de una oreja, después le metió la lengua en el oído y luego le dijo: -Las casadas son las que mejor follan -Yo no te voy a follar. Se agachó, le metió un bocado en una teta, y después le dijo: -Follaré yo por los dos. ¿Cuánto tiempo llevas casada? -A ti que coño te importa. -Me importa, me importa tu coño. ¿Cuántos? Marina para que no siguiera con la misma pregunta, se lo dijo: -Veinte años. -¿Y cuánto tiempo llevas sin follar? Mientras el joven roquero le besaba el cuello, le respondió: -Esas no son cosas tuyas. Le lamió la mejilla izquierda y después le dijo: -Por lo menos llevas un mes sin sexo. ¿Cuántas pajas te hiciste en ese tiempo? -Ya te dije que esas no son cosas tuyas. Le lamió la mejilla derecha. -Deja que te dé placer. -Antes muerta a dejar que me hagas sentir algo. -Muerta te voy a dejar, pero muerta de gozo. Cómo si fuera una niña asustada ante una pelea, le dijo: -Déjame, mi marido ...
... es policía. -¡Uy que miedo! -Debía dártelo, cuando le diga que un hombre me quiso violar en un lavado va a hacer que te encierren y tiren la llave. Le volvió a lamer la mejilla izquierda. -No le vas a decir nada a nadie porque te voy a follar tan bien follada que vas a quedar encantada. Marina era honrada, pero el coño ya lo tenía mojado. Le dijo: -Vete ahora y me olvidaré de lo que me querías hacer. -Tú no quieres que me vaya. -Sí que quiero y si no me sueltas grito. Le soltó las manos y le abrió el tercer botón de arriba de la blusa con dos dedos. El joven roquero ya fue de sobrado. -No vas a gritar. No quieres un escándalo. Vamos a hacer un trato, dos besos en la boca, dos en los pezones, dos en el coño y me doy por satisfecho. ¿Hay trato? -No, no hay trato, sentir tu lengua en mi boca me haría vomitar. Le cogió la cara, le apretó los mofletes para que abriera la boca y al abrirla la besó con lengua. Marina levantó la mano para abofetearlo, pero no la bajo, bueno, sí la bajo, bajó la mano y el brazo para dejarlos caer a lo largo de su cuerpo. El joven roquero supo en ese momento que ya podía hacer con Marina lo que quisiese. -Voy a hacer que te corras cómo una perra. Marina quería decirle que a que esperaba para hacer que se corriera, pero le dijo: -Eres un loco. -Que te va a volver loca. -Un loco presuntuoso. Sintieron a dos chicas entrar en el aseo y luego oyeron cómo una le decía a la otra: -"Quiero hacer el amor ...