1. Memorias inolvidables (Cap. 23): Mi primo Ricardo


    Fecha: 07/03/2022, Categorías: Gays Autor: janpaul, Fuente: CuentoRelatos

    ... yo sé que Juan es homosexual; jamás tomaremos su madre y yo ninguna acción contra él al respecto, más bien queremos cuidarlo y librarlo de los temores que tenemos, ¿habéis tenido sexo entre vosotros dos?
    
    — Sí, tío, yo te soy sincero, pronto sentimos cierta atracción y ambos teníamos gana y lo hicimos ayer.
    
    — ¿Es fácil reconoceros entre vosotros?
    
    — No es tan difícil, hay un algo que enseguida no los indica, otra cosa es que te atraiga el sujeto o no.
    
    — Y a vosotros os atrae…
    
    — Pues creo que no, a nosotros nos atrae nuestra curiosidad y el deseo de placer, nos gustamos, pero…, no sabría decirte, creo que para hacer una pareja estable…, creo que no, no, tío, ni Juan ni yo; pero, tío Antonio, a veces tenemos deseo y entre las conversaciones, el juego y el cariño familiar…
    
    — No te molesto más, Miguel, gracias por ser sincero, ¿qué puedo decirle a Juan?
    
    — Yo se lo diré y tú también pero no le grites ni reniegues con él. Solo dile que se lo tome con calma, que el amor de verdad viene cuando uno está bien dispuesto, que tú y la tía, su mamá, recibiréis bien al chico de quien se enamore; dile también que se cuide mucho de los que solo quieren un polvo para pasar un buen rato…, porque pienso que Juan corre el peligro de dejarse llevar por quien le tiente; perdona, tío, de cómo te lo he dicho.
    
    — No; está bien, gracias.
    
    Mis tíos se fueron y Juan se quedó con nosotros. En un momento en que mi abuela lo llamó para preguntarle si tenía ropa para lavar y se ...
    ... entretuvo hablando con él, le dije a mi abuelo que nos llevara a Juan y a mí al campo a trabajar duro, porque a mi parecer a Juan le hacía falta y a mí también. Yo quería evitar tener un compañero que me llevara a tener sexo todo el día, porque Juan estaba siempre muy caliente. El trabajo del campo nos daba ocupación, serenidad y calma en los deseos. No sé qué se inventará mi abuelo.
    
    Comimos y después de una bonita conversación familiar, me llevé a Juan a pasear por el pueblo. Ni él ni yo teníamos allí amigos, así que caminamos mucho y nos sentamos en la terraza de un bar. Juan me invitó y pedimos unos refrescos.
    
    Antes de anochecer, regresamos a casa y nos pusimos a ver la televisión hasta la hora de cenar.
    
    Cenamos los cuatro en amena conversación y una larga sobremesa. El abuelo nos tentó con un rico orujo de Ourense y habló Juan hasta por los codos. Lógicamente esa noche no salí a ninguna parte, no me moví de su lado y nos fuimos a dormir. Nos acostamos desnudos, yo tenía hace tiempo esa costumbre, pero no hablamos del asunto. Estábamos cansados, pero Juan comenzó a tocarme el cuerpo y a besarme y deseó tener sexo. No es que yo no tenía ganas; la verdad es que de no estar Juan yo hubiera ido al sauna, también necesitaba desahogarme. La conversación con mi tío fue amena, grata pero tensa y quedé muy cansado. No quería hablar de eso con Juan y lo mejor era dejarme llevar. Tampoco me había masturbado y mi polla al contacto con Juan se me puso dura y me apañé acariciándole. ...
«1234...9»