1. Memorias inolvidables (Cap. 23): Mi primo Ricardo


    Fecha: 07/03/2022, Categorías: Gays Autor: janpaul, Fuente: CuentoRelatos

    ... Le hablé a Juan del chico que había encontrado en el sauna y de quien me había mágicamente enamorado y que había ido varias veces y no lo encontraba nunca. Quería con esto pasar el tiempo, pero Juan se calentaba más y me dijo que él mismo podría ser mi remedio y entre una y otra cosa, nos encontramos haciendo un 69 que me hacía pensar que el chico de la sauna estaba allí, en el cuerpo de Juan. Mi pensamiento era en aquel chico, no en Juan, aunque no le dije nada. Así que nos pusimos a mamar las pollas y casi al mismo tiempo nos estábamos viniendo. Mucho habíamos aguantado, porque soltamos mucha lefa. Juan no tenía mucha costumbre y toda le cayo por los labios y la tenía en la barbilla y por el cuello, yo pude tragarme toda la leche de Juan, estaba chica, me gustó de nuevo. Era la segunda vez que la gustaba y me agradó. Al final pensé que no encontraría al chico de mis pensamientos y me tranquilicé. Dormimos toda la noche.
    
    26 de junio
    
    Mi abuela vino a despertarnos, pero yo ya estaba en pie, duchado y esperando que nos avisaran para el desayuno. Juan se quedó en la ducha y le avisé que al acabar viniera al comedor a desayunar.
    
    Fui al comedor y encontré a Mercedes en la cocina, ayudando a la abuela. Había venido temprano y preparó el desayuno para los cinco con cosas que había traído consigo.
    
    Mientras desayunábamos, mi hermana dijo:
    
    — Van a venir todos, nos hemos puesto de acuerdo para venir a verte todos tus hermanos. Traemos un mensaje de papá y mamá, han ...
    ... decidido que vuelvas.
    
    — No voy a ir, no voy a ir porque me va a volver a echar a la calle. Mamá tiene un proyecto que consiste en que yo me humille ante sus amigas pidiendo disculpas por la aberración cometida. No lo voy a hacer, no lo voy a hacer —decía cada vez más en voz baja hasta el susurro— no lo voy a hacer…
    
    Mis abuelos se callaron. Cuando mi abuelo se calla es porque necesita pensar. No había pensado lo que mi madre intentaba. Miraba a Mercedes sorprendido mientras yo hablaba y ella le confirmaba la veracidad de mis palabras. Mi abuelo se quedó con los codos sobre la mesa y las manos en la cabeza y sus ojos mirando el mantel. Mi abuela tenía los ojos húmedos, pero no podía articular palabras motivado por su gran congoja.
    
    Se presentó Juan, se saludó con Mercedes, saludó a todos y poco tiempo después Mercedes se fue. Mi abuelo, Juan y yo nos fuimos a su campo y trabajamos. Trabajé duro más que nada para ponerlo feliz, pero me servía para olvidarme. Mi abuelo se cansó y se fue a sentar a la sombra, yo seguía repasando los árboles para remover la tierra de alrededor de su tronco, y sacando las hierbas. Juan seguía todo el tiempo a mi lado haciendo lo que yo hacía. A medio día mi abuelo vino a buscarnos para que dejáramos de trabajar, me vio con la camisa empapado y me dijo que fuera a la granja de su hermano Marcelino, mi tío abuelo, para lavarme. Nos encaminamos hacia allí los tres. Juan y yo nos duchamos, nos cambiamos de ropa y mi tío abuelo me esperaba:
    
    — He ...
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