1. Memorias inolvidables (Cap. 23): Mi primo Ricardo


    Fecha: 07/03/2022, Categorías: Gays Autor: janpaul, Fuente: CuentoRelatos

    ... que se eche un polvo con otra y, si es así, igual también con otro. No sé hasta qué extremo Ricardo es capaz de tomar una decisión y seguirla, me temo que será para ti un sufrimiento. Te conozco, hermano, tú serás fiel y descubrirás que él no lo es contigo como tú deseas. Te puede amar mucho y solo a ti, pero su bragueta es floja y compartirá sexo con otras u otros. Hermano, piensa bien tu decisión, pero tu decisión, por ser tuya, la aceptaré sin más juicios. Y cuando las cosas mías se arreglen, de momento tengo trabajo, cuenta conmigo siempre.
    
    Jamás había recibido un abrazo tan fuerte y amigable como el que me dio en ese momento.
    
    Yo estaba en mi indecisión: ¿voy a casa de mis padres o no? Pensaba que lo mejor era no ir, además mi tío Marcelino me había dado trabajo y me llevaría todo el tiempo hasta por lo menos Navidad. Pensé quedar en casa de mis abuelos y decidí darles el dinero que ganaba, bajo ningún concepto lo permitió el abuelo. Yo seguía yendo a la sauna, cada fin de semana buscando aquel chico que no se me iba de la cabeza, mientras tanto siempre encontraba algún otro que aliviaba mis penas, sin él saberlo, con un ...
    ... buen polvo. El tiempo iba pasando y llegaron los días de Navidad.
    
    Navidad es una oportunidad única. Son días que por el sonido alegre de la música, ya que esas cancioncillas que llaman villancicos emanan inocencia, las gentes están más an tanto de saludarse y todos son propicios para la disculpa y el perdón, los adornos, las luces de ese tiempo nos transporta con estrellas relucientes, bolas brillantes, árboles engalanados y guirnaldas de mil colores ponen un ambiente que nos saca de este mundo de mentiras, odios y rencores a un espacio fácil y agradable de música, luz y color, de besos y abrazos fraternales, de renovados compromisos para volver a comenzar. Entonces, decidí volver a comenzar; no iba a decirle a mi padre que yo era imposible; quise confiar que mi madre cambiaría de actitud. No pensé que recibiría por su parte un mejor trato, pero que quizá olvidaría el asunto de echarme de casa y de hacerme disculpar ante sus amigas. Iluso yo, iluso mi padre, ilusos mis hermanos. Mis abuelos se callaron, pero se prepararon para esperarme cuando regresara de nuevo. No adelantemos la historia y esperemos las reacciones de cada persona. 
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