1. Memorias inolvidables (Cap. 23): Mi primo Ricardo


    Fecha: 07/03/2022, Categorías: Gays Autor: janpaul, Fuente: CuentoRelatos

    ... se asomó y dijo:
    
    — Desayuno, chicos.
    
    Luego llamó en la otra habitación y salieron duchados y vestidos.
    
    En el desayuno nos dijo la abuela:
    
    — Ricardo y Facundino son un verdadero ejemplo, ya estaban a punto cuando he llamado y vosotros durmiendo, a ver si aprendéis.
    
    A la vez dijimos:
    
    — Sí, abuela.
    
    — Sí tía.
    
    Ella sonreía; ya sabíamos que se enteraba de todo, pero quería disimular, dando a entender que no se le pasaba nada por alto y que sabía todo lo que hacíamos. Su sonrisa pícara era más elocuente de lo pudieron haber sido sus palabras.
    
    — Abuela —dijo Ricardo—, ¿cómo aguantas a este hatajo de maricones en tu casa?
    
    — Ricardo, mucho respeto a tus primos, que bien que te gustó irte con ellos anoche y, de seguro, te lo pasaste muy bien.
    
    — Vale, vale, abuela, no digo nada, —y dirigiéndose a nosotros— me habéis ganado la partida, a la abuela no se le escapa nada.
    
    Todo fueron risas, pero, tras el desayuno, ya descubrí que éramos cuatro para acabar toda la tarea que tenía preparada el abuelo. Nos fuimos con él. El abuelo y yo íbamos en la cabina, Ricardo, Juan y Facundino detrás. A las dos habíamos acabado todo que faltaba y nos regresamos felices a casa.
    
    — Esta noche, os pago vuestra sauna.
    
    — ¿Vas a venir, abuelo?, preguntó Facundino.
    
    — No, hijo, yo no estoy para esas cosas, mi sauna y mi tesoro lo tengo en casa, pero vosotros os vais con la camioneta y paga el abuelo a estos chicos que quieren ser felices y lo necesitan, que habéis ...
    ... trabajado muy bien.
    
    Llegado el domingo se fue Juan, lo llevé hasta el autobús. Facundino, protegido por mi padre, se fue a su casa. Pasó una semana y Ricardo tenía mejor color de cara y había rellenado los espacios de las costillas. Parecía incluso más fuerte. La vida seguía con cierta paz. Mercedes y Facundino venían con frecuencia a verme, otras veces lo hacían los cuatro hermanos. Facundino venía con más frecuencia, pues había hecho muchas migas con Ricardo. Un día de los que vino Facundino solo me dijo en privado:
    
    — Miguel, creo que me he enamorado de Ricardo.
    
    — Vale, y ¿qué piensas?, —le dije.
    
    — Quiero tu parecer, él me ha dicho que me ama y que haríamos buena pareja.
    
    — ¿Qué ha pasado con su novia?, —pregunté.
    
    — Ella le ha dejado, me ha dicho que ella está con otro y a él ya no le importa, que desea verse más a menudo conmigo, dime algo, Miguel, yo confío en ti.
    
    — Te digo, pues: tiene 20 años, tú 16 años…
    
    — Son casi 17.
    
    — Quería decir que estáis en edades próximas, pero eres legalmente menor, si mamá descubre tus salidas con él lo pones en riesgo, porque lo puede denunciar por abuso de menor. Eso ni le conviene a él ni a ti. Segundo, tenga o no tenga novia, la deje él o le haya dejado ella, las chicas le van a Ricardo. Tengo para mi que es bisexual y eso no me parece ni mal ni bien, pero me preocupas tú. Eres celoso desde siempre, no solo en el amor sino en todo… Entonces puede ocurrir que estando contigo también salga con alguna o algunas chicas, ...
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