1. Cornudo él y cornuda ella


    Fecha: 14/03/2022, Categorías: Incesto Autor: Kiko, Fuente: CuentoRelatos

    Era su noche de bodas. Isabel, una muchacha de diecinueve años, morena, de ojos negros, blanca de piel, alta, ni gorda ni flaca y muy guapa, estaba desnuda en la cama con su marido. Ya habían tenido sexo oral, él, y ya habían follado. Entre besos Aníbal le preguntó:
    
    -¿Me dejas que te la meta en el culo?
    
    Isabel le respondió:
    
    -¿Por qué no me comes antes el coño? Ya que follando no me corrí, a ver si así...
    
    Aníbal, un joven de veinte años, un poco más bajo que Isabel, delgado y guapote, le dijo:
    
    -¡¿Qué?!
    
    -Que no me corrí.
    
    -No, lo otro, lo del coño
    
    -Que me lo comas. ¿O no sabes comer un coño?
    
    Aníbal se puso exquisito.
    
    -Sabía que eres una mal hablada, pero nunca imaginé que fueras tan guarra.
    
    Se acabaron los besos.
    
    -¡¿Qué me has llamado?!
    
    Aníbal la miró desafiante.
    
    -Guarra.
    
    A Isabel no la iba a hacer callar.
    
    -Me llama guarra quien me quiere dar por el culo, tiene cojones la cosa.
    
    -Habla bien, y no cambies de tema.
    
    -Hablo cómo me sale del coño, y no cambié de tema.
    
    -Cambiaste, estabas hablando de comer el coño.
    
    Isabel le dio donde más le dolía.
    
    -Y por lo que se ve lo más parecido a un coño que has comido es un mejillón.
    
    Aníbal se escaqueó.
    
    -Todo este lío lo montaste porque no querías que te la metiera en el culo, haber dicho que no y nos ahorrábamos nuestra primera discusión.
    
    -El lío lo montaste tú. ¿Aún quieres meterla en mi culo?
    
    -Si me dejas, sí.
    
    Isabel, cómo una esposa complaciente, se puso a cuatro ...
    ... patas y le dijo:
    
    -Todo tuyo. A ver si así acabo corriéndome.
    
    Aníbal escupió en su ojete y después frotó el glande en él. Isabel viendo lo que se avecinaba, le dijo:
    
    -No, así no, antes debes lamer mi agujerito, meter y sacar tu lengua en él..., antes debes prepararme, si no me preparas no me correré.
    
    Aníbal se escandalizó.
    
    -¡Serás puta! ¿Quién te comió el culo de esa manera?
    
    Isabel se puso boca arriba. Tenía unas tetas grandes y duras, sus areolas eran oscuras y sus pezones gordos, en el coño lucía una buena mata de pelo negro y rizado, le respondió:
    
    -Yo no te pregunté quién te la mamó antes que yo.
    
    -Esa es otra. ¿A quién se la chupaste antes que a mí y quién te comió el coño y el culo?
    
    Isabel le mintió.
    
    -No son más que fantasías.
    
    Aníbal bajo su tono de voz y su polla bajó la cabeza.
    
    -No te creo, creo que te comieron el culo, que te comieron el coño y que chupaste más pollas que la mía.
    
    Isabel le dio la espalda, y le dijo:
    
    -Cree lo que quieras.
    
    Aníbal se sentó en el borde de la cama, cogió un cigarrillo ducados encima de la mesita de noche, lo encendió, le echó una calada y dándole la espalda le dijo:
    
    -Necesito saber quién te comió el coño y el culo y a quién se la mamaste antes que a mí.
    
    Isabel se dio la vuelta y con cara de mala hostia le dijo:
    
    -¡No me toques más el coño, Aníbal! Vale que no me hicieras correr, vale que no me comieras las tetas, vale que no sepas comer un coño, vale que no sepas comer un culo, lo que no ...
«1234...8»