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Cornudo él y cornuda ella
Fecha: 14/03/2022, Categorías: Incesto Autor: Kiko, Fuente: CuentoRelatos
... ladrón. -Eso pretendo. Le puso las piernas sobre sus hombros, la levantó poniendo las manos en su cintura y le devoró el coño a lamidas lujuriosas.... Isabel cuando sintió que se iba a correr trató de aferrarse a algo, pero sus dedos se toparon con la madera del piso. Se arqueó más de lo que estaba y arañando la madera, le dijo: -Me voy a correr, Aníbal. Aníbal le quitó las piernas de los hombros, la agarró por las nalgas, la levantó un poco y le clavó la polla en el coño de un zurriagazo, a ese zurriagazo le siguieron unos cuantos más. Isabel con los ojos cerrados se corrió cómo una fuente. Aníbal la sacó del coño, metió el glande dentro de su culo y se lo llenó de leche... Al acabar sacó la polla del culo y miró para su esposa, la vio preciosa, con la cabeza de lado y los ojos cerrados. Parecía la Bella Durmiente, le dijo: -No abras los ojos, no hagas nada, solo disfruta. Con el dedo pulgar de la mano derecha echó hacía atrás el capuchón del clítoris. El glande, del tamaño de un guisante, ...
... quedo a merced de su lengua. Lo lamió con la puntita, lentamente. Cada vez que lo lamía sentía como latía. Mojó los dedos anular e índice en los jugos de su coño y después le metió el índice en el ano, el anular en la vagina y le folló los dos orificios con ellos mientras su lengua hacía estragos en el clítoris Al rato el ojete y la vagina apretaron su coño e Isabel se corrió copiosamente. Desbordó en su boca y Aníbal se tragó su corrida. Estaba tan excitado, tan ansioso de hacer feliz a su mujer que ni cuenta se dio de que Isabel había dejado de gemir. Cuando quitó los dedos de su ano y de su vagina y miró para ella vio que sonreía, sonreía pero había perdido el conocimiento. Aníbal se llevó un buen susto, susto que le pasó un par de minutos más tarde, cuando Isabel abrió los ojos y le dijo: -Quiero más de eso que me has dado. Aníbal tenía mucho tiempo de su vida para dárselo, a ella y a su madre, e Isabel para gozar de su marido y también de su padre, ya que eran cornudo él y cornuda ella. Quique.